Skip to main content
Ir a la página de inicio de la Comisión Europea (se abrirá en una nueva ventana)
español es
CORDIS - Resultados de investigaciones de la UE
CORDIS

Article Category

Contenido archivado el 2023-03-02

Article available in the following languages:

La enfermedad inflamatoria del intestino afecta también a los niños

Contrariamente a lo que se pensaba antes, la enfermedad inflamatoria del intestino (IBD) no distingue edades. Un equipo de investigadores de Italia descubrió, mediante un estudio a largo plazo, que el número de niños afectados por la IBD ha aumentado en los últimos años. Los r...

Contrariamente a lo que se pensaba antes, la enfermedad inflamatoria del intestino (IBD) no distingue edades. Un equipo de investigadores de Italia descubrió, mediante un estudio a largo plazo, que el número de niños afectados por la IBD ha aumentado en los últimos años. Los resultados han sido recientemente publicados en la revista European Journal of Pediatrics. Los investigadores del Instituto de Salud Materno Infantil Burlo Garofolo (IMCHBG), perteneciente a la Clínica Pediátrica de la Universidad de Trieste descubrieron que la IBD no sólo afecta a la población pediátrica general (menores de dieciséis años), sino también a los niños menores de dos años. Iniciado en 1984, el estudio duró veinte años. Los resultados demostraron que los niños de dos años o menos suponen el nueve por ciento de toda la población pediátrica afectada por la IBD. Las variantes tempranas de la enfermedad, según declaraciones de los investigadores, son versiones particularmente graves que pueden estar ocultando un error innato subyacente del sistema inmune. Como resultado de ello, puede ser que se someta a los niños a una terapia más invasiva en vez de a las terapias quirúrgicas o inmunosupresivas normales. Otro problema es el diagnóstico equivocado de la enfermedad; algunas veces se les dice a los pacientes que tienen alergia a los alimentos cuando en realidad no la padecen. El equipo de investigación empleó durante un mínimo de dos años una muestra de 184 pacientes afectados por la IBD, y descubrió que el 8,6 % de los participantes (16 niños) fueron diagnosticados con la IBD en su segundo año de vida. Los médicos llegaron a diagnosticar hasta 12 niños con IBD antes de que cumplieran el año. Los investigadores añaden que las investigaciones adicionales confirmaron la presencia de la IBD en 12 de los 16 casos. En los cuatro casos restantes se detectaron enfermedades relacionadas con el sistema inmune, según informaron. En alrededor del 50 % de la muestra se encontró alergias a las proteínas de la leche de vaca. Los investigadores sometieron a estos pacientes a una dieta de exclusión durante un período largo de tiempo, a pesar de no existir beneficio clínico alguno. Se descubrió que estos casos eran más graves en comparación con los pacientes que fueron diagnosticados con la IBD a una edad posterior. Éstos se sometieron a tratamientos quirúrgicos e inmunosupresivos agresivos. «Estábamos en una posición privilegiada para servir como centro de referencia al haber realizado un seguimiento de más de 300 casos pediátricos de IBD en las últimas dos décadas», explicó el Profesor Alessandro Ventura, jefe de la Clínica Pediátrica de la IMCHBG de la Universidad. «Detectamos que la IBD puede tener un comienzo muy precoz: si este es el caso, la enfermedad tiende a ser particularmente grave», añadió. «Anteriormente, se pensó durante mucho tiempo que la IBD era específica de la población adulta; por lo tanto los pediatras apenas la tenían en cuenta en los grupos pediátricos. Incluso hoy en día, los síntomas de la IBD se clasifican a menudo de manera errónea como alergia a la proteína de la leche de vaca, lo que provoca un retraso grave en el diagnóstico». El Profesor Ventura señaló que debido a ello, los pediatras deberían tener en cuenta la enfermedad inflamatoria del intestino a la hora de emitir un diagnóstico. «La IBD debe incluirse en el diagnóstico diferencial si un problema intestinal como la diarrea mucoso-sangrienta persiste después de tres o cuatro semanas, cursando especialmente con fiebre, problemas de crecimiento, pérdida de peso, fístulas perianales o abscesos». No existe un tratamiento definitivo para la IBD, pero los expertos dicen que los pacientes pueden utilizar los llamados fármacos biológicos hechos a partir de anticuerpos monoclonales. Dependiendo de las necesidades de cada paciente se pueden individualizar regímenes de tratamiento.

Países

Italia

Mi folleto 0 0