Ser padre a edad avanzada aumenta el riesgo de trastorno bipolar en los hijos
Un estudio sueco realizado con datos recopilados de los registros nacionales ha descubierto que la descendencia de los padres mayores de 54 años tiene un riesgo mayor de sufrir trastorno bipolar (TB). En concreto, se descubrió que el TB precoz está en estrecha relación con el aumento de la edad en la paternidad. El TB es una enfermedad cerebral que provoca cambios extremos en el humor, la energía y la habilidad funcional del paciente. Normalmente se desarrolla hacia el final de la adolescencia o el comienzo de la edad adulta, aunque también puede aparecer durante la niñez o la madurez. El TB produce síntomas que van desde la euforia y el consumo de estupefacientes hasta la depresión y el dolor crónico y puede malograr relaciones, producir discapacidad funcional y conducir al suicidio. Se acepta comúnmente que la presencia de antecedentes familiares de trastornos psicóticos es uno de los factores más determinantes del TB. Sin embargo, se desconocen otras causas distintas a ésta y existe una cantidad significativa de pacientes de TB que carecen de antecedentes familiares. Ya está muy documentada la relación entre la edad de paternidad y trastornos mentales graves como la esquizofrenia y el autismo. Pero este estudio es el primero que estudia con exclusividad la asociación entre la edad de los padres y el TB. Se sospecha que la edad del padre es un factor que contribuye al desarrollo de varias enfermedades, puesto que al envejecer aumentan los errores en la copia del ADN de los espermatozoides. Esto se debe a que las células que producen los espermatozoides se renuevan cada dieciséis días. Aún se desconoce la importancia de las mutaciones subsecuentes. Por el contrario, las mujeres nacen teniendo ya todos los óvulos que producirán en su vida, con lo que los errores de copia del ADN en los óvulos son mucho menos probables. Los investigadores analizaron datos de 13.428 individuos del registro nacional sueco que habían sido atendidos en centros de salud debido a TB y cuyos padres biológicos se encontraban en el listado. Los pacientes que pasaron a planta con un diagnóstico de esquizofrenia se excluyeron del análisis. Se seleccionaron cinco controles para cada paciente de TB. Uno de los puntos fuertes del estudio es la gran amplitud de la muestra, como también lo es el hecho de que el diagnóstico y el tratamiento del TB hace mucho tiempo que están normalizados en Suecia. La definición del TB en el presente estudio se acotó y los criterios de inclusión fueron conservadores. El estudio demostró que, tras ajustar la edad de la madre, el riesgo de desarrollar TB aumentaba al avanzar la edad del padre en todas las categorías de edad por encima de los 29 años. El riesgo mayor se encontraba en la descendencia de padres mayores de 54 años. Al mismo tiempo, se observó también que la edad de la madre podría ser un factor de riesgo, sobre todo en aquéllas entre los 35 y los 39 años. Las conclusiones más importantes fueron que «el riesgo de TB era significativamente mayor en la descendencia de hombres de edad más avanzada en comparación con la descendencia de hombres más jóvenes», y que la fuerte relación que existe entre el incremento en la edad del padre y el TB precoz «apoya la idea de que, al igual que otros trastornos del neurodesarrollo, la edad avanzada del padre aumenta el riesgo de mutaciones nuevas en genes susceptibles de afectar al TB». El estudio, publicado en la revista Archives of General Psychology, fue fruto de una colaboración entre investigadores del Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia) y el King's College de Londres (Reino Unido).
Países
Suecia, Reino Unido