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Investigadores buscan mejores medios de transporte para los mayores

Un transporte para los ancianos más seguro y mejor es una de las prioridades de la agenda política comunitaria. Para apoyar este esfuerzo, un grupo de investigadores del Reino Unido ha identificado varias medidas que podrían cambiar la idea que tienen las personas mayores sobr...

Un transporte para los ancianos más seguro y mejor es una de las prioridades de la agenda política comunitaria. Para apoyar este esfuerzo, un grupo de investigadores del Reino Unido ha identificado varias medidas que podrían cambiar la idea que tienen las personas mayores sobre los sistemas de transporte. Las conclusiones del estudio «Personas mayores y transporte: integración de las herramientas de planificación del transporte y las necesidades de los usuarios» se debatieron en el Festival científico de la Asociación Británica por el Avance de la Ciencia, celebrado en septiembre. Investigadores de la Universidad de Leeds y de la Universidad Metropolitana de Leeds afirmaron que las medidas podrían contribuir a solventar muchos de los problemas que sufren las personas mayores en lo referente al sector del transporte, lo que incluye el transporte público. La puesta en práctica de estas medidas sencillas, baratas y novedosas podría brindar un respaldo muy necesario a los mayores en esta época en la que tan a menudo se les deja fuera, y daría más capacidad de movimiento a este grupo demográfico. El estudio sugirió posibles medidas, entre las que se incluyen la puesta en práctica de un sistema de acreditación para las empresas de taxis mediante el cual se garantice que llevarán a los mayores hasta su destino por la ruta más directa, así como asegurar que el diseño del interior de los autobuses dispone de asideros seguros en la zona destinada a minusválidos o a carros de bebé. Una característica importante del estudio es que se consultó a los propios interesados. Además, se recabó la opinión de expertos en salud pública e ingeniería aplicada a los transportes. Se crearon diez grupos especializados que recopilaron testimonios directos de las experiencias y percepciones de las ochenta y una personas mayores que participaron en el estudio. Otro punto interesante del estudio fue el paseo que dieron juntos los investigadores y los mayores por varios barrios de la ciudad de Leeds. De esta forma, los investigadores obtuvieron una mejor perspectiva de las dificultades a las que se enfrentan los mayores a diario. Dos de los mayores obstáculos para las personas mayores son los coches mal aparcados y los restos de podas abandonados en la acera. La conclusión de los investigadores tras el estudio fue que las actuales directrices de diseño que siguen los encargados de planear las infraestructuras de transporte y servicios no tienen en cuenta las necesidades de la gente de más edad. Los investigadores descubrieron restricciones en los programas informáticos de planificación del transporte que utilizan hoy en día los funcionarios municipales para desarrollar los sistemas de transporte. Dichos programas no tienen en cuenta cuánto tiempo necesita una persona mayor para recorrer rutas a pie y en transporte público, según afirmó el equipo de investigación. Si se ofrecieran programas de formación y concienciación a los trabajadores del sector del transporte sobre las necesidades de los mayores, las mejoras serían enormes, declararon los investigadores. Por ejemplo, los conductores de autobús deberían comprobar que todo el mundo está correctamente sentado antes de reanudar la marcha. «Las personas mayores quieren utilizar los sistemas de transporte para conservar su independencia», explicó el Dr. Greg Marsden, coordinador del proyecto. «Pero basta con que sufran una mala experiencia en un autobús o al cruzar una carretera para hacerles cambiar de idea», añadió. «Es necesario realizar grandes cambios en la planificación y realización de las infraestructuras y servicios del transporte. Se debe consultar previamente a los interesados y tener en cuenta las necesidades de los mayores.» El equipo de investigación afirmó que seguirá estudiando formas de que los mayores consigan pasar de una vida dependiente del coche a la utilización del transporte público según envejecen.