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Descifran el genoma de un nemátodo parásito del escarabajo

Los socios de un proyecto de investigación, procedentes de ambos lados del Atlántico, han descifrado el genoma del nemátodo Pristionchus pacificus. Este trabajo, realizado por científicos del Instituto Max Planck de Biología del Desarrollo (Alemania) y del Instituto Nacional d...

Los socios de un proyecto de investigación, procedentes de ambos lados del Atlántico, han descifrado el genoma del nemátodo Pristionchus pacificus. Este trabajo, realizado por científicos del Instituto Max Planck de Biología del Desarrollo (Alemania) y del Instituto Nacional de Investigación del Genoma Humano de St. Louis (Estados Unidos), ofrece al mundo una visión reveladora de la evolución del parasitismo y, en especial, permite comprender mejor las complejas interacciones que tienen lugar entre el huésped y el parásito. Sus hallazgos se han publicado recientemente en la revista Nature Genetics. El equipo de investigación, dirigido por el profesor Ralf J. Sommer, un investigador del Campus Max Planck de Tubinga (Alemania), descubrió que el genoma de los nemátodos, unos gusanos no segmentados de cuerpo redondeado y alargado con ambos extremos en punta, cuenta con elevado número de genes, algunos de los cuales tienen funciones sorprendentes. Según los investigadores, varios de estos genes tienen un papel fundamental en la descomposición de sustancias necesarias para sobrevivir en entornos ajenos o incluso para resistir a sustancias dañinas para el organismo. Un buen ejemplo de ello es el Pristionchus pacificus, que utiliza a los escarabajos para refugiarse y como medio de transporte. Curiosamente, los nemátodos también se alimentan de los hongos y bacterias que se encuentran en el cadáver de los escarabajos. Los investigadores explicaron que los nemátodos son el grupo más abundante del reino animal, y que existe más de un millón de especies de estos gusanos en el mundo, algunas parasitarias y otras patógenas para los humanos, los animales y las plantas. Estudios anteriores habían revelado la existencia de siete formas de parasitismo dentro del grupo de los nemátodos. Una especie muy estudiada es el Caenorhabditis elegans, cuyo genoma se descifró hace diez años. Este último estudio desvela el genoma de otra especie de nemátodo: el organismo modelo Pristionchus pacificus. Según sus descubrimientos, el Pristionchus pacificus habita en varias especies de escarabajos (por ejemplo el pelotero, el arador y el de la patata), que le aseguran cobijo y sustento una vez muere el huésped. Según los investigadores, el hábitat del Pristionchus pacificus cambia cuando recurre a un escarabajo para refugiarse. Por ejemplo, los escarabajos contienen sustancias tóxicas contra las que los nemátodos tienen que protegerse por su seguridad. El método que emplea para ello el Pristionchus pacificus, a tenor de los descubrimientos del equipo de investigación, se basa en su genoma. Éste, que cuenta con unas 170 megabases, tiene más de 23.500 genes codificadores de proteínas. Esta cifra supera con creces los 12.000 genes codificadores de proteínas del parásito humano Brugia malayi, por ejemplo. «La proliferación del Pristionchus se debe en parte a las duplicaciones de genes», afirmó el profesor Sommer. «Entre ellos hay varios genes que podrían resultar útiles para descomponer las sustancias dañinas y para su supervivencia en el complejo ecosistema de los escarabajos.» El profesor Sommer también se refirió a la importancia que tiene utilizar datos de la secuencia del genoma. «Podemos estudiar cómo se ha adaptado el Pristionchus a un hábitat determinado», explicó. «Obviamente, esto nos aportará datos nuevos sobre la evolución del parasitismo.»

Países

Alemania, Estados Unidos