La música agradable puede mejorar la percepción visual en pacientes de ictus, según un estudio
Un grupo de investigadores de España y Reino Unido ha demostrado que los pacientes de ictus que han perdido parte de su percepción espacial experimentan una mejora de la percepción visual cuando escuchan música de su gusto. Los hallazgos del estudio, publicados en Proceedings of the National Academy of Sciences, subrayan la importancia del estado emocional de un individuo en la regulación de la percepción. Cuando parte del cerebro resulta dañado a causa de un ictus, el paciente experimenta a menudo una reducción de la percepción visual, sobre todo la relativa al espacio existente a un lado del cuerpo. En consecuencia, resulta muy difícil integrar la visión en el proceso de percepción y el paciente tiene problemas para interactuar con los objetos. Esta afección, denominada negligencia visual o negligencia espacial, la experimentan hasta un 60 % de los pacientes de ictus y normalmente se produce como consecuencia de una lesión en el lado derecho del cerebro (conduciendo a una disminución de la percepción espacial del lado izquierdo del cuerpo). Según el director del estudio, el Dr. David Soto del Imperial College de Londres (Reino Unido): «La negligencia visual puede llegar a ser una afección muy angustiante para los pacientes de ictus e influye notablemente en sus vidas cotidianas. Por ejemplo, en casos extremos, los pacientes con negligencia visual sólo pueden tomar la comida del lado derecho del plato o afeitarse sólo la mitad de la cara, por lo que son incapaces de reaccionar ante ciertos objetos de su entorno». La negligencia visual constituye un importante campo de la investigación científica, pero hasta ahora la transcendencia del estado emocional del individuo en la regulación de la percepción visual no ha sido investigada de forma adecuada En este último estudio, el equipo examinó a tres pacientes de ictus que habían perdido la percepción en un lateral del campo de visión y les pidió que realizaran diversas tareas en un entorno con música que les agradaba, en otro con música que no era de su agrado y en un entorno en silencio. Escuchar música agradable ejerce un efecto positivo sobre nuestras emociones; este estado se denomina a menudo «afecto positivo». En individuos sanos, se ha demostrado que el afecto positivo aumenta la flexibilidad para resolver problemas y mejorar la atención visual. Así pues, en conjunto, no resultó sorprendente que los tres pacientes con ictus fueran capaces de identificar formas coloreadas y luces rojas en el lado desprovisto de visión con mucha mayor precisión cuando escuchaban su música favorita que en las otras dos situaciones. Por ejemplo, en una de las tareas se pidió a los pacientes que pulsaran un botón cuando pudieran ver que aparecía una luz roja. Un paciente pulsó el botón correctamente el 65 % del tiempo que estuvo escuchando la música preferida de su elección, pero sólo reconoció la luz el 15 % del tiempo cuando se encontraba en silencio o escuchando música que no le agradaba. La música fue seleccionada basándose en las preferencias de los pacientes, teniendo en cuenta sus gustos individuales. Después del estudio, para verificar que la música realmente influía en el estado emocional de los pacientes, midieron su efecto sobre el estado de alerta mediante el empleo de una escala analógica visual que clasifica el placer, el estado de ánimo y el estado de alerta. Imágenes de resonancia magnética funcional (fRMI) obtenidas de un paciente revelaron que el cerebro presentaba mayor actividad en las áreas asociadas a respuestas emocionales positivas a estímulos cuando el paciente estaba escuchando música agradable. Durante este tiempo, la conciencia del paciente sobre el mundo visual mejoró notablemente. Los investigadores creen que las emociones positivas pueden dar lugar a una transmisión más eficaz de las señales en el cerebro. Según el estudio: «Esto tiene implicaciones importantes respecto a los intentos de remediar este trastorno de gran importancia clínica y, de modo más general, para comprender la interacción entre la atención y los estados emocionales». «Tratamos de ver si la música podría mejorar la percepción visual en estos pacientes al influir en el estado emocional de los individuos», explicó el doctor Soto. Aunque los resultados son verdaderamente prometedores, destacó que es importante que se examine también a un grupo mucho más numeroso de pacientes con negligencia visual y con otras alteraciones neurofisiológicas. «Nuestros hallazgos sugieren que deberíamos pensar más detenidamente en los factores emocionales individuales en los pacientes con negligencia visual y en [�] los pacientes [que padecen otras afecciones neurológicas] tras un ictus», afirmó el Dr. Soto. «La música parece mejorar el grado de percepción debido a su efecto emocional positivo sobre el paciente, así pues, podrían obtenerse efectos beneficiosos similares haciendo que el paciente se sienta feliz de otras formas diferentes. Esto es algo que estamos deseando investigar más a fondo».
Países
España, Reino Unido