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Entrevista

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Una nueva alianza científica global contra las emisiones de gases de efecto invernadero agrícolas

De forma paralela a las negociaciones de los mandatarios mundiales para alcanzar un acuerdo contra el cambio climático, en Copenhague (Dinamarca) se celebrarán dos eventos sobre la forma en la que la agricultura y la biotecnología industrial pueden ayudar a reducir las emision...

De forma paralela a las negociaciones de los mandatarios mundiales para alcanzar un acuerdo contra el cambio climático, en Copenhague (Dinamarca) se celebrarán dos eventos sobre la forma en la que la agricultura y la biotecnología industrial pueden ayudar a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Maive Rute, la nueva directora de la Dirección de Alimentación, Agricultura, Pesca y Biotecnologías, perteneciente a la Dirección General de Investigación de la Comisión Europea, participa de forma activa en ambos eventos. Antes de partir hacia Copenhague, habló con CORDIS Noticias sobre los temas de debate propuestos. Según la Sra. Rute, uno de los puntos destacados del viaje será la puesta en marcha de una nueva «Alianza Científica Global» sobre los GEI provocados por la agricultura. «Si estudiamos la procedencia de las emisiones de gases de efecto invernadero por sectores económicos, la agricultura es por desgracia una de las principales fuentes», indicó. Una gran proporción de estas emisiones procede del ganado, pero hay ciertas prácticas de labranza que también provocan la liberación de dióxido de carbono del suelo. Además, gran parte de la deforestación se debe a la roturación de tierras para labores agrícolas. No obstante, además de exigir al sector agrícola la reducción de emisiones, también se le pide que produzca alimentos, combustible y fibra para la población mundial creciente. La Sra. Rute manifestó que existen muchas formas de atenuar las emisiones de GEI agrícolas, como la aplicación de técnicas agrícolas de precisión y bajos insumos y diversas soluciones tecnológicas. Por ejemplo, se ha planteado la captura del gas producido por el ganado para su conversión en biogás. Otra opción consiste en modificar la alimentación de los animales para lograr reducir sus emisiones. «Existen diversas opciones y hemos de estudiar qué combinación de ellas sería útil para reducir por un lado las emisiones de GEI y por otro seguir produciendo alimentos en cantidad suficiente como para abastecer a una población mundial en aumento», concluyó la Sra. Rute. La iniciativa de esta recién estrenada alianza procede de Nueva Zelanda, país con una proporción muy elevada de emisiones procedentes del sector agrícola. Los miembros fundadores de la alianza son: Australia, Canadá, Chile, Colombia, Dinamarca, Francia, Alemania, Ghana, India, Irlanda, Japón, Malasia, Países Bajos, Nueva Zelanda, España, Suecia, Suiza, Reino Unido, Estados Unidos, Uruguay y Vietnam. La Comisión Europea también participa de forma muy activa en la iniciativa y tiene planeado colaborar, entre otros modos, prestando apoyo administrativo. Sin embargo, la Sra. Rute entiende que la contribución más importante de la UE al programa resultará de su amplia experiencia en lo que respecta a aunar programas nacionales de investigación que se enfrentan a problemas comunes, por ejemplo mediante el programa ERA-NET y ahora con las iniciativas de programación conjunta. Durante el evento, el Comité Permanente de Investigación Agraria (SCAR) presentará sus propuestas con respecto a la manera en la que la UE puede coordinar la investigación comunitaria en materia de agricultura, seguridad alimentaria y cambio climático. La coordinación de fondos y actividades es básica, pues durante los últimos años los presupuestos para investigación agrícola tanto comunitarios como nacionales no han recibido trato prioritario, al no haberse producido problemas en el ámbito de la seguridad alimentaria. Con el cambio climático, la agricultura se enfrenta a nuevos retos. Será necesario que los cultivos sean más resistentes a sequías y a condiciones climáticas extremas. Es posible que enfermedades ahora restringidas a los trópicos lleguen hasta zonas del norte de Europa que en el futuro serán más cálidas. Otro sector con mucho que ofrecer en términos de reducción de emisiones de GEI es el de la biotecnología industrial. «Existen tecnologías interesantes que ya están disponibles y se pueden aprovechar», indicó la Sra. Rute a CORDIS Noticias. «Deberíamos valorar y aprovechar el conocimiento generado y emplearlo con más eficacia en la industria.» «Además, y esta es la función que preveo tendrá Europa, necesitamos impulsar y explorar nuevas áreas para encontrar soluciones.» Una de ellas es la de los biocombustibles. Es necesario que se dejen de utilizar cultivos alimentarios para la obtención de éstos y que se aprovechen materiales de desecho como los residuos procedentes de la agricultura y otros procesos de producción, apuntó la Sra. Rute. Un buen ejemplo de la forma en la que la biotecnología industrial puede facilitar el recorte de emisiones son los detergentes que se emplean para hacer la colada. Gracias a que permiten utilizar la lavadora a 30°C en lugar de a 60°C, permiten reducir de forma importante las emisiones, señaló la Sra. Rute. Con respecto al futuro, añadió que la biotecnología industrial podría ayudar a limpiar lugares contaminados y aguas residuales industriales. «La biotecnología también puede aportar soluciones en este sentido y nuestra financiación se destina a la búsqueda de posibilidades interesantes», afirmó.

Países

Dinamarca