Nuevos lazos entre investigadores y responsables políticos
Hay numerosos ámbitos de la política comunitaria, como los relacionados con el cambio climático y el medio ambiente, que ya se benefician enormemente de los resultados de investigación. Pero la ciencia podría contribuir aún más a la elaboración de políticas. El problema reside en que las relaciones existentes entre las comunidades científica y política son aún relativamente escasas. No obstante, la Comisión Europea está tomando medidas para cambiar esta situación, según explicó Philippe Quevauviller, de la Dirección General de Investigación de la Comisión Europea, en una entrevista concedida a CORDIS Noticias. Philippe Quevauviller participó en la organización de un seminario en el que se reunieron ochenta científicos y políticos durante dos días para debatir sobre el cambio climático y las catástrofes relacionadas con el agua, como las sequías y las inundaciones. El evento fue organizado de forma conjunta con la Estrategia Internacional de las Naciones Unidas para la Reducción de Desastres (EIRD/ONU) y contó con el precedente de un primer evento sobre peligros naturales celebrado en octubre de 2009. «El objetivo era estudiar cómo mejorar las relaciones entre ciencia y responsables políticos», indicó el Sr. Quevauviller a CORDIS Noticias. «A menudo la comunicación entre estas dos comunidades no es del todo fluida.» Durante el evento varios científicos presentaron sus últimos resultados de investigación, diversos responsables políticos ofrecieron sus opiniones al respecto y se produjeron debates productivos entre ambos grupos. «El seminario demostró que existe un deseo real de tender puentes», comentó el Sr. Quevauviller, y añadió que los participantes le confesaron que habían aprendido mucho gracias a esta experiencia. El evento generó una serie de recomendaciones sobre cómo generar relaciones duraderas entre científicos y políticos. Por ejemplo, existe la necesidad de crear plataformas efectivas y duraderas que optimicen el aprovechamiento de la investigación a escala internacional, europea, nacional, regional y local. «Precisamos estructuras y transmisores que gocen de continuidad desde el nivel local al comunitario, no podemos depender de iniciativas individuales», incidió el Sr. Quevauviller, quien señaló que un sistema basado en la acción aislada de individuos se derrumba con rapidez si éstos cambian de empleo. En la creación de consorcios de proyectos se debe fomentar la colaboración de equipos sociales y políticos con científicos con el fin de mejorar la transferencia de resultados pertinentes para la formulación de políticas. Es necesario dedicar una gran cantidad de reflexión a la manera en la que los resultados científicos se transmiten a los responsables políticos. Un paso positivo en este sentido es la introducción de los «informes político-científicos», que aportan información científica sobre temas políticos concretos. Los más recientes, relacionados con la sequía, han adquirido popularidad en las agencias ambientales de toda la UE. No obstante, es necesario profundizar aún más en este sentido. Tal y como señaló el Sr. Quevauviller, lo primero es comunicarse con las autoridades más elevadas. «Pero si el escrito es extenso y está redactado en términos académicos, nadie lo va a leer», indicó. Considera que debe otorgarse un mayor reconocimiento a la gente capaz de «traducir» los resultados de las investigaciones a un idioma comprensible para los políticos y de tener presente que los de mayor jerarquía sólo tienen tiempo para leer resúmenes muy cortos de los descubrimientos. Si despiertan su interés, pasarán el documento al completo a un equipo para que realice un análisis en profundidad. Es necesario invertir en el desarrollo de guías técnicas que describan cómo aprovechar mejor los descubrimientos científicos y proceder a su traducción a distintos idiomas, pues una gran cantidad de políticos puede tener dificultades para comprender los documentos escritos en inglés. Al mismo tiempo, es necesario que los políticos sean capaces de definir sus necesidades científicas a corto y largo plazo basándose en hitos políticos claros y comunicarlas a los investigadores. Este seminario avanzó considerablemente en la creación de puentes entre los científicos dedicados al cambio climático y a catástrofes relacionadas con el agua y los políticos responsables de estos temas tanto a nivel internacional como comunitario. En octubre se celebrarán otros dos seminarios: uno sobre adaptación al cambio climático y otro sobre la modelización económica de los costes de mitigación.