Nueva unidad sensora para proteger los barcos
Científicos financiados con fondos comunitarios han desarrollado un sensor informático de alarma que controla los sistemas lubricados más importantes de un barco. Una caja negra acoplada al motor del buque y un programa informático encargado de controlar la lubricación se complementan para avisar a la tripulación en caso de que la nave esté en peligro. El sensor puede incluso sugerir soluciones para reparar el barco. La unidad es producto del proyecto POSSEIDON («Sistema progresivo sensor de aceite para una identificación extensa en línea»), financiado con 1,2 millones de euros por medio del área temática «Desarrollo sostenible, cambio global y ecosistemas» del Sexto Programa Marco (6PM) de la Unión Europea. A pesar de que las salas de máquinas de muchos buques modernos están equipadas con sistemas sensores de temperatura, presión y otros procesos de gestión de la maquinaria, hasta ahora no se había prestado atención suficiente a los sensores de aceite lubricante. Los últimos intentos para solucionar esta laguna habían fracasado por la falta de ciertas técnicas fundamentales, mientras que los medios para desarrollarlas se encuentran en manos de agentes ajenos a la industria naviera. El consorcio POSSEIDON, compuesto por ocho miembros y dirigido por Martechnic (Alemania), ha resuelto este viejo problema al haber reunido conocimientos específicos sobre tecnología, lubricación, metodología, óptica, fluídica, las necesidades de los usuarios finales y las aplicaciones correspondientes. De este modo, la unidad de procesamiento basada en sensores POSSEIDON inaugura una nueva era en la tecnología para la navegación. El sensor permite la vigilancia continua de sistemas lubricados de un barco, como el motor de propulsión principal y el generador. La tecnología comprueba las principales propiedades del aceite lubricante, entre ellas la viscosidad, la presencia de agua, el índice de alcalinidad y las impurezas y predice la degradación y la contaminación del aceite. El aceite lubricante es tan importante para los motores de propulsión y generación eléctrica que si se encuentra en condiciones no aptas puede poner en serio peligro a la nave, la tripulación, la mercancía y el medio ambiente. El director de POSSEIDON, el Dr. David Baglee de la Universidad de Sunderland (Reino Unido), explicó que el motor de propulsión principal de un barco puede hacer circular cuarenta toneladas de aceite lubricante, cuyo coste es elevado. «Además de su envejecimiento natural por el uso, está expuesto a factores contaminantes como agua dulce y salada, fuel y los productos de la combustión de combustibles pesados originados como desecho de refinería», indicó. «Por ello la economía que rodea a este fluido vital es importante. Los recambios de un motor son caros, pero el coste de detener un barco para realizar reparaciones es mucho mayor, pues asciende a millones de libras por cada día que el navío queda fuera de servicio.» Además de evitar las graves repercusiones económicas de las averías, el sensor supone un medio valioso para evitar derrames de aceite al mar. El programa funciona como un sistema de semáforos que alerta a la tripulación para que intervenga y repare el problema antes de que se produzcan daños, riesgos o averías. También es lo suficientemente resistente como para soportar el entorno turbulento de la navegación y no precisa ningún tipo especial de mantenimiento ni de atención. El Dr. Baglee concluyó que esta tecnología podría aplicarse a muchas otras situaciones. «Este ha sido un proyecto fantástico, sobre todo porque es la primera vez que AMAP ("Instituto de Prácticas Avanzadas de Automoción y Fabricación de la Universidad de Sunderland") ha participado en un proyecto relacionado con la industria naviera», apuntó. «Ha sido muy interesante y las posibilidades de este software son infinitas. Estamos incluso estudiando la adaptación del software para otras industrias como la de la energía eólica.»
Países
Reino Unido