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Nuevo método rápido para identificar los genes responsables de la virulencia de la tuberculosis

Científicos de Europa y Asia han identificado diez genes que determinan la virulencia del bacilo que provoca la tuberculosis. Este descubrimiento ofrece al mundo de la medicina la oportunidad de desarrollar tratamientos novedosos y ensayar candidatos nuevos a convertirse en la...

Científicos de Europa y Asia han identificado diez genes que determinan la virulencia del bacilo que provoca la tuberculosis. Este descubrimiento ofrece al mundo de la medicina la oportunidad de desarrollar tratamientos novedosos y ensayar candidatos nuevos a convertirse en la vacuna contra una de las enfermedades más comunes y a la vez más letales del mundo. Los hallazgos del estudio, financiados en parte por la Unión Europea, se han publicado en la revista Public Library of Science (PLoS) Pathogens. Pese a lo complejo de la tarea emprendida, los científicos consiguieron resultados en tan sólo dos semanas gracias a una nueva técnica de cribado de su propia factura. Según indican, este método podría adaptarse fácilmente para detectar otros patógenos intracelulares. A pesar de que el personal sanitario hace cuanto está en su mano por detener esta enfermedad, la tuberculosis sigue causando la muerte a casi dos millones de personas en todo el mundo cada año. La tuberculosis se debe a bacterias de la familia de las micobacterias, entre ellas la Mycobacterium tuberculosis, el agente que provoca esta enfermedad en seres humanos. Su patogenicidad o virulencia viene determinada por su manera de propagarse en el interior de la célula hospedadora. Se sabe que este agente patógeno es capaz de burlar las defensas del huésped. La infección se produce por medio del parasitismo de los macrófagos, que desempeñan una función básica en la respuesta inmunitaria del organismo al destruir los microbios que encuentran. La M. tuberculosis se introduce en los pulmones, es ingerida por los macrófagos alveolares y se ubica en un compartimento intracelular denominado fagosoma. Normalmente los fagosomas aniquilan a los organismos ingeridos por el macrófago por acidificación, pero la bacteria de la tuberculosis es capaz de bloquear dicho proceso y reproducirse en abundancia. Gracias al nuevo método de cribado creado por los autores, en el que emplean un robot, es posible identificar muestras fenotípicas celulares visualmente y también de forma automática. De esta manera, los investigadores disponen de más tiempo para identificar los organismos microbianos que parasitan las células. El equipo científico, encabezado por el Dr. Olivier Neyrolles, del Institut de Pharmacologie et de biologie Structurale (CNRS, Centre national de la recherche scientifique/Université de Toulouse) y la Dra. Priscille Brodin del INSERM (Institut national de la santé et de la recherche médicale) y del Institut Pasteur, aplicaron este método a una cepa virulenta de la M. tuberculosis y cribaron más de 11.000 mutantes a una velocidad considerable. El robot estaba programado para averiguar si la »función de acidificación» estaba activa o no. De este modo los científicos aislaron los mutantes que no bloqueaban el proceso de acidificación del fagosoma. Mediante ingeniería genética pudieron identificar las mutaciones y posteriormente consiguieron caracterizar diez genes implicados en el parasitismo del macrófago. Los autores señalan que la mayoría de estos genes codifican proteínas y lípidos, productos secretados por la bacteria. Además, indican que los mutantes aislados podrían aprovecharse para desarrollar nuevas vacunas. En el estudio participaron científicos de Francia, Corea del Sur, España y Reino Unido. Estos hallazgos son fruto de tres proyectos financiados por la UE: TB-MACS, TB-VIR y NEWTBVAC. TB-MACS («Identificación y caracterización de genes de la virulencia de la Mycobacterium tuberculosis implicados en el parasitismo de macrófagos») recibió más de 734.000 euros por medio del área temática «Ciencias de la vida, genética y biotecnología aplicadas a la salud» del Sexto Programa Marco (6PM) con la finalidad de mejorar la salud humana definiendo productos y procesos bacterianos indispensables para los procesos infecciosos. TB-VIR («Diversidad genética y virulencia diferencial de la Mycobacterium tuberculosis W-Beijing y respuestas inmunes del huésped»), respaldado con casi 3,9 millones de euros, y NEWTBVAC («Descubrimiento y desarrollo preclínico de una nueva generación de vacunas contra la tuberculosis»), que recibió 12 millones de euros, contaron con apoyo a través del tema de Salud del Séptimo Programa Marco (7PM).

Países

España, Francia, Corea del Sur

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