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Científicos alemanes ofrecen alivio a los pacientes de eccema

Científicos alemanes han descubierto una forma nueva de ayudar a niños y adolescentes que padecen eccema atópico o neurodermatitis, una afección cutánea extremadamente incómoda. Esta afección se encuentra al alza en países industrializados y los expertos calculan que puede que...

Científicos alemanes han descubierto una forma nueva de ayudar a niños y adolescentes que padecen eccema atópico o neurodermatitis, una afección cutánea extremadamente incómoda. Esta afección se encuentra al alza en países industrializados y los expertos calculan que puede que la padezcan hasta el 20% de los niños europeos. Los resultados del estudio se han publicado en la revista Journal of Allergy and Clinical Immunology. Un equipo de investigación dirigido por la Dra. Astrid Peters y la profesora Katja Radon de la Universidad Ludwig Maximilian de Múnich (LMU, Alemania) llevó a cabo un estudio longitudinal para realizar un seguimiento de la evolución de la dermatitis atópica en cerca de 4.000 individuos desde la infancia hasta la edad adulta. La importancia de la investigación es mucha dada la angustia que puede provocar la enfermedad en niños pequeños, que a menudo se rascan hasta sangrar, lo que a su vez puede provocar infecciones en la piel inflamada. El eccema atópico es una afección alérgica y los científicos entienden que surge por una combinación de factores medioambientales y genéticos. El humo del tabaco y el polvo en los hogares son dos de los factores asociados a la enfermedad. Por otro lado, el contacto con otros niños reduce el riesgo de padecerla. La enfermedad puede manifestarse durante la infancia y desaparecer posteriormente, aunque en algunas personas se agrava sobremanera durante la pubertad. Los investigadores compararon la aparición y progresión de la dermatitis atópica en una cohorte de pacientes de seguimiento cuando estos tenían entre 9 y 11 años y posteriormente con entre 16 y 20 años y evaluaron los factores asociados con la manifestación inicial, el rebrote o la continuidad de la afección preexistente durante la adolescencia. En alrededor del 7% de los participantes la dermatitis atópica apareció por primera vez durante esta etapa; las niñas presentaron un riesgo mayor de contraer la enfermedad durante la adolescencia y los niños estaban sobrerrepresentados entre los pacientes más jóvenes. Además, tal y como se esperaba, la posibilidad de desarrollar neurodermatitis aumentaba de forma significativa si un pariente cercano había sufrido la enfermedad. «En función de los datos obtenidos hemos desarrollado un modelo probabilístico capaz de predecir el avance de la afección durante la pubertad, una etapa a menudo crítica», indicó la profesora Radon. «Descubrimos que el factor de riesgo de mayor importancia para los adolescentes es la exposición laboral a sustancias como la harina o los desinfectantes. Estos resultados poseen varias implicaciones para la asistencia sanitaria a los pacientes, sobre todo de cara a su futuro laboral. «Se sabe que la profesión de un paciente es un factor que influye en la dermatitis, pero no tenemos forma de predecir cómo progresará la misma con el paso de los años. Hemos reevaluado datos de varios estudios anteriores sobre asma y alergias, y esto nos ha permitido hacernos una idea general del curso de la dermatitis atópica durante la pubertad, identificar factores agravantes y modelar su desarrollo en casos individuales.» En relación a los factores que provocan la afección, la Dra. Peters declaró: «Los niños alimentados con leche materna, con hermanos y que acuden a la guardería no suelen desarrollarla durante los primeros años de la infancia.» No obstante, añadió que «sorprendentemente, estos factores tienen una influencia mucho menor en la aparición de la afección en una etapa posterior. La exposición ocupacional a sustancias irritantes parece ser el único factor de importancia en los casos de neurodermatitis de aparición tardía.» Los grupos de mayor riesgo son los panaderos y quienes se dedican a la enfermería y la limpieza. «Incluso una exposición corta a las sustancias químicas de estos entornos puede resultar negativa», indicó la Dra. Peters, quien instó a los alergólogos a «tener en cuenta estos descubrimientos e indicar las consecuencias en un futuro profesional al tratar a pacientes jóvenes o adolescentes en riesgo de padecer neurodermatitis.»

Países

Alemania