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«Tuberías internas» de las placas de hielo podrían ralentizar el deslizamiento de los glaciares

Según una nueva investigación, el aumento de las temperaturas estivales podría no resultar tan catastrófico para la placa de hielo de Groenlandia como se temía; de hecho podría incluso ralentizar el deslizamiento de los glaciares. La investigación fue financiada en parte por e...

Según una nueva investigación, el aumento de las temperaturas estivales podría no resultar tan catastrófico para la placa de hielo de Groenlandia como se temía; de hecho podría incluso ralentizar el deslizamiento de los glaciares. La investigación fue financiada en parte por el proyecto ICE2SEA («Estimar la contribución futura del hielo continental a la subida del nivel del mar»), al que se adjudicaron casi 10 millones de euros por medio del tema de Medio ambiente del Séptimo Programa Marco (7PM) de la Unión Europea. En la revista Nature se publicó recientemente un estudio acerca de esta investigación. La placa de hielo de Groenlandia cubre cerca del 80% de la superficie de esta isla y contiene suficiente agua para aumentar el nivel del mar en siete metros si llegara a derretirse por completo. La subida de las temperaturas registrada en los últimos años en el Ártico ha hecho que mengüe dicha placa de hielo, lo que ha suscitado inquietud ante la posible inminencia de un punto de inflexión sin retorno. La pérdida de hielo se ha atribuido en parte a un deslizamiento acelerado de los glaciares, debido a su vez a un mayor deshielo superficial. Las temperaturas estivales, cada vez más calurosas, provocan que se derrita el hielo de la superficie. El agua correspondiente se escurre por una serie de canales hasta llegar a la base del glaciar, donde actúa como un lubricante que hace que la placa de hielo se deslice con rapidez por el lecho de roca en dirección al mar. Sin embargo, el estudio referido muestra que el aumento del deshielo en los años más calurosos hacen que el sistema interno de drenaje de la placa de hielo se adapte y ajuste a un aporte mayor de agua de deshielo sin por ello acelerar el deslizamiento del hielo hacia el océano. Estos descubrimientos poseen implicaciones de importancia de cara a futuras evaluaciones de la subida del nivel del mar a escala mundial. Hasta ahora se han experimentado dificultades para elaborar modelos de la aceleración estival del flujo de hielo, por lo que las proyecciones relativas a la futura subida del nivel del mar no están exentas de incertidumbre. «Se pensaba que el incremento del deshielo superficial redundaría en una aceleración de la placa de hielo y una reducción más rápida de su tamaño, pero nuestro estudio indica que en realidad podría producirse lo contrario», adujo el profesor Andrew Shepherd de la School of Earth and Environment («Escuela de Estudios Terrestres y Ambientales») de la Universidad de Leeds (Reino Unido). «De ser esto cierto, el incremento del deshielo superficial previsto para el transcurso del siglo XXI podría no repercutir en absoluto en el ritmo de pérdida de hielo debido a deslizamiento», añadió, si bien matizó que «esto no implica que la placa de hielo se encuentre a salvo de los efectos del cambio climático, ya que se desconoce el impacto del deshielo provocado por el océano». Los investigadores emplearon observaciones satelitales de seis glaciares enclavados situados en la zona suroccidental de Groenlandia facilitadas por la Agencia Espacial Europea (ESA) para estudiar la evolución del deslizamiento del hielo en años con tasas de deshielo muy diferenciadas. Aunque la aceleración inicial del hielo era similar en todos los años, en los más cálidos se producía una ralentización con mayor prontitud. Los autores sugieren que en esos años la abundancia de agua de deshielo suscita una alteración temprana en los cursos de agua en la base del hielo que provocaría una disminución de la presión, la cual ralentizaría, a su vez, la velocidad del hielo. Se trata de un fenómeno similar al de los glaciares montañosos, donde la aceleración estival del hielo disminuye una vez que el agua de deshielo puede drenarse de manera eficiente. Otro de los autores del estudio, el Dr. Edward Hanna de la Universidad de Sheffield (Reino Unido), declaró que esta investigación «también destaca la utilidad de los modernos corpus de datos climáticos cuadriculados y de las simulaciones realizadas con los modelos del deshielo de cara a explorar las variaciones estacionales e interanuales en las dinámicas de la placa de hielo de Groenlandia y su relación con el sistema climático del planeta». El programa ICE2SEA tiene la finalidad de medir la aportación del hielo continental a la subida del nivel del mar durante los próximos doscientos años. Para cumplir su cometido, su equipo científico llevará a cabo estudios específicos sobre procesos fundamentales relativos a los casquetes de hielo y los sistemas de glaciares montañosos, por ejemplo en Svalbard (en el Ártico) y en la Patagonia (Sudamérica), y también relativos a las placas de hielo de regiones polares de Groenlandia y la Antártida. Asimismo, el equipo pretende elaborar modelos de placas de hielo y glaciares con los que generar proyecciones detalladas de la contribución del hielo continental a la subida del nivel del mar en el transcurso de los próximos dos siglos.Para más información, consulte: Universidad de Leeds: http://www.leeds.ac.uk/ Nature: http://www.nature.com/ ICE2SEA: http://www.ice2sea.eu/

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