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TENDENCIAS CIENTÍFICAS: El mundo tras la COVID-19: un experimento social en marcha

Tras superar la peor parte de la crisis del coronavirus, Europa empieza a levantar las restricciones. Los expertos afirman que la población servirá de objeto de estudio durante la próxima fase.

© Alonafoto, Shutterstock

Un estudio dirigido por un equipo de expertos en enfermedades infecciosas de la Universidad de Warwick (Reino Unido) mantiene que es necesario adoptar un método escalonado y comedido para dejar atrás las restricciones en vigor durante los últimos meses o semanas. Si no se procede con cautela, se podría sufrir una «considerable segunda ola de la pandemia». Sin vacuna, el distanciamiento social y el teletrabajo seguirán formando parte de nuestras vidas. El artículo está disponible como prepublicación en «medRxiv».

Más vale prevenir que curar

«Solo debemos adoptar medidas que no entrañen riesgos y a continuación vigilar los resultados con precaución» informó Mike Tildesley a la «BBC». «En cierto modo, somos conejillos de indias en esta fase de aprendizaje. Pero según pase el tiempo, conoceremos mejor la eficacia de estas medidas». Los investigadores predijeron el impacto a corto y medio plazo de la pandemia según se van relajando las medidas de confinamiento mediante un modelo matemático preciso. Según explicó en una nota de prensa de la Universidad de Warwick el profesor Matt Keeling, autor del artículo y director del Instituto Zeeman de Biología de Sistemas e Investigación Epidemiológica sobre Enfermedades Infecciosas: «Nuestro modelo predice que si se hubieran relajado las medidas de distanciamiento social en mayo, se habría producido una resurgencia rápida de la COVID-19 en el Reino Unido y el sistema sanitario se hubiera visto desbordado por una segunda ola de la epidemia». «Para evitar esta segunda ola, es necesario contar con estrategias de relajación pausada de las medidas de distanciamiento social, bien paulatinamente en toda la población o por regiones o grupos de edad. En último término, el escenario de reducción de la mortalidad por la COVID-19 precisa un distanciamiento social hasta que se pueda administrar una vacuna». La reapertura de empresas y tiendas no esenciales con medidas de distanciamiento social y el teletrabajo son medidas seguras a corto plazo. La reintroducción y la publicación de medidas estrictas a escala regional, basadas en la ocupación de camas en las unidades de cuidados intensivos, puede ser una forma de evitar una segunda oleada intensa. Otras alternativas incluyen la relajación reflexiva de las restricciones en toda la población y el control de las restricciones en segmentos concretos de la población.

Mucho por andar

El doctor Tildesley añadió: «Trabajamos día y noche en el estudio de los patrones complejos de contagio y encontramos formas de avanzar hacia la normalidad sin poner en peligro la vida. La pandemia de la COVID-19 es el suceso de mayor envergadura al que nos hemos enfrentado en nuestra carrera, y estamos dispuestos a lo que haga falta para ofrecer consejos que contribuyan a controlar el contagio de la enfermedad y proteger a los miembros más vulnerables de la sociedad». La profesora del Imperial College de Londres Azra Ghani compartió su opinión con la «BBC» sobre el enorme experimento de observación: «Se trata de la vida y la subsistencia de la gente e implica contar con su comportamiento. Debe alcanzarse un equilibrio entre el riesgo [de la enfermedad] y la cotidianeidad. Podemos lograrlo siempre y cuando nos comportemos de una forma socialmente responsable».

Palabras clave

COVID-19, coronavirus, pandemia, distanciamiento social, medidas de distanciamiento social, restricción