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La tecnología de los aviones de combate baja en picado hasta los tractores y los buldóceres

Una actualización de alta tecnología para vehículos industriales promete ofrecer beneficios tanto dentro como fuera de la cabina.

Economía digital
Alimentos y recursos naturales

Los vehículos que alimentan las industrias de la agricultura, la silvicultura y la construcción son máquinas cada vez más complejas, las cuales suelen necesitar que los operarios controlen diversos flujos de datos que aparecen en múltiples pantallas dentro de la cabina. El proyecto CERES tiene como objetivo racionalizar y simplificar este entorno de trabajo con la incorporación de una visualización frontal que proyecta los datos fundamentales en el campo visual del operario mientras mira a través del parabrisas. «Cuando subes a bordo de una máquina forestal, te encuentras en un entorno casi tan complejo como un avión de combate», afirma Esteban Arboix, coordinador de CERES. «Cualquier ayuda para facilitar el funcionamiento de la máquina es importante». Dado que los datos aparecen flotando a unos metros delante del parabrisas, no hace falta que el operario eche un vistazo a las terminales o reoriente su atención, lo cual crea un entorno de trabajo más ergonómico. La organización del flujo de información en la cabina también es necesaria para cumplir con los ambiciosos objetivos que tiene la Unión Europea (UE) en cuanto a las mejoras en la agricultura de precisión, la productividad y la sostenibilidad, añade Arboix. «Existe una creciente presión para obtener una eficiencia y un rendimiento mejores. El operario de dicha máquina necesita gestionar muchos más datos ahora que hace unos años». Arboix es el director general de la empresa tecnológica sueca Optea, que creó en 2005. La empresa desarrolló CERES como un accesorio que se puede adaptar para ajustarse a casi cualquier vehículo industrial. Consiste en una película semitransparente que se fija a la ventana para que funcione como un divisor de haz, además de un proyector que se conecta al sistema de datos a bordo del vehículo. «Nuestra mayor aportación es el desarrollo de la óptica que se necesita para crear un buen sistema de realidad aumentada», señala Arboix. «Lo mejor de eso es que hemos creado una lente de Fresnel en plástico de alta calidad; nadie más en el mundo puede hacerlo». Los usuarios pueden conectar CERES a cualquier dispositivo compatible mediante un cable HDMI, aunque el resultado depende de dicho instrumento. Actualmente, Optea colabora con el Instituto Sueco de Investigación con el objetivo de desarrollar contenidos relevantes de realidad aumentada para aplicaciones agrícolas, las cuales unifican y organizan el flujo de datos. «A mi parte de empollón tecnológico le encanta esta tecnología y eso es lo que me ha motivado durante mucho tiempo», afirma Arboix. Con el apoyo de la UE pudo trabajar como asesor comercial para desarrollar planes sobre cómo vender el dispositivo CERES. «Gracias a ello tenemos cartas de intención de diversas empresas, por lo que este proyecto en particular ha ayudado mucho a desarrollar nuestra estrategia comercial». Optea también está trabajando estrechamente con un fabricante de tractores para ofrecer CERES como un complemento opcional en las nuevas compras y con un fabricante de cabinas para vehículos. «Aún no estamos en la fase comercial, pero estamos intentando formar parte del catálogo de los fabricantes, además de trabajar con proveedores de primer nivel», añade Arboix. CERES también podrá estar disponible para que los propietarios de vehículos lo compren directamente. «No esperamos a la segunda fase de financiación ni a los inversores», señala. «Cuando llegue el otoño, vamos a acelerar la producción a pequeña escala y a empezar a vender».

Palabras clave

CERES, Optea, visualización frontal, proyector, agricultura, silvicultura, persona-máquina, cabina, tractor, precisión

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