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Una barrera multiuso detiene a los vehículos sin autorización

Aunque los bolardos y las barreras de nuestros espacios públicos urbanos nos protegen de atentados con vehículos, son antiestéticos y nos recuerdan nuestra vulnerabilidad. ALICE es un sistema que ofrece protección y se integra en el entorno.

Seguridad

A lo largo de los últimos años, los espacios públicos de las ciudades europeas se han convertido en objetivo de los atentados con vehículos. La protección habitual consiste en la instalación de bolardos o la construcción de medidas temporales, como las barreras New Jersey, para evitar la entrada de vehículos. Si bien resultan eficaces, baratos y prácticos —pueden instalarse con relativa facilidad con una carretilla elevadora—, estos dispositivos no han sido diseñados para mimetizarse con su entorno. Además, los elementos disuasorios más activos como los bolardos retráctiles no sirven para algunos lugares debido a la infraestructura subterránea que necesitan. El proyecto financiado con fondos europeos ALICE ha desarrollado una solución a medida y para la que se ha solicitado una patente que puede integrarse en la arquitectura urbana como elemento de diseño, a la vez que ofrece múltiples funciones. Por ejemplo, ALICE (Armored Liftable anti-Intrusion Control Element) puede funcionar como aparcabicicletas, maceta, banco o incluso como unidad de visualización de información. «En enero pasado, nuestra prueba de choque confirmó la eficacia del concepto. Ahora, el dispositivo está listo para establecer un nuevo modelo para la protección inteligente y segura de personas y lugares», afirma Tiziano Vandi de Tincar (sitio web en italiano), socio del proyecto y coordinador del proyecto.

La solución modular

El sistema ALICE se ha diseñado específicamente para proteger espacios y personas, a la vez que se confunde con el entorno urbano, ya sean calles, plazas o zonas concurridas en las que se reúnen o se esperan personas, como fuera de los estadios o teatros. «Nos inspiramos en las artes marciales, especialmente en la técnica de judo “tomoe nage” en la que la energía del agresor se utiliza contra él mismo», explica Vandi. La barrera ALICE está hecha de una mezcla de acero y hormigón. Para que sea personalizable al máximo, está disponible en distintos tamaños, variantes y adaptaciones, y puede montarse de forma modular. Su dispositivo mecánico integrado permite que dos personas la desmonten rápidamente, a pesar de pesar casi dos toneladas. Según el uso previsto, las unidades pueden contener distintos dispositivos electrónicos para tareas especializadas, como la identificación de los vehículos entrantes, el recuento de personas, hacer sonar alarmas o volar drones. El mes de enero pasado, el sistema se sometió a una prueba de choque físico en las instalaciones de Milán del CSI, donde se hizo chocar un camión a toda velocidad contra el dispositivo. «Creo que esos pocos segundos fueron los más angustiosos de nuestras vidas, pero el dispositivo superó nuestras expectativas más optimistas. Habíamos detenido eficazmente un camión acelerando, mientras que nuestro dispositivo permaneció intacto», añade Vandi. El dispositivo recibió la certificación de conformidad con IWA14-1, PAS68, CWA16221 y ASTM-F2656.

Equilibrio entre seguridad y aceptación social

Los últimos atentados por embestida de vehículo de grupos terroristas o extremistas a menudo han sido llevados a cabo por individuos solos que han aprovechado la vulnerabilidad de los espacios públicos, denominados «blancos fáciles». Estos eran calles peatonales, sitios turísticos, centros de transporte, centros comerciales, lugares de culto, mercados al aire libre, salas de conciertos y plazas de ciudades. El desafío para las autoridades municipales es mantener a la gente segura. Al mismo tiempo los diseñadores quieren evitar, en la medida de lo posible, importantes trastornos en la vida pública que se disfruta en las sociedades plurales y tolerantes. ALICE se ha diseñado específicamente para equilibrar ambas necesidades. «ALICE reduce el impacto psicológico y social de lo que se ha descrito como una infraestructura militarizada urbana», destaca Vandi. La anfitriona del proyecto, Martini Prefabbricati (sitio web en italiano), se asoció con Tincar para fundar SecurityCities, empresa que se dedica al desarrollo y la comercialización de ALICE. Martini ha creado una unidad de construcción, pronto operativa, que recibirá el apoyo del departamento de instalación. Al concluir el desarrollo final, el objetivo es que el sistema esté listo para su comercialización a las autoridades municipales, y otras autoridades, en el plazo de unos meses.

Palabras clave

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