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SmartGUIDE - Enabling a New Standard of Care Through a Smart Guidewire Device to Fight Stroke and Save Lives

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Una innovación quirúrgica ofrece esperanza a pacientes de ictus

Un innovador dispositivo de guiado ajustable permite que los neurocirujanos administren los tratamientos a los pacientes de ictus más rápidamente. Este dispositivo podría ayudar a reducir las probabilidades de daños cerebrales duraderos y a salvar vidas.

Salud

Un ictus se produce cuando el riego sanguíneo de una parte del cerebro se ve reducido o interrumpido. Las neuronas comienzan a morir en tan solo unos minutos debido a la falta de oxígeno y de nutrientes. El tratamiento temprano resulta crítico para reducir las probabilidades de daño cerebral y de otras complicaciones. «El tratamiento del ictus incluye generalmente lo que se conoce como cirugía endovascular radioguiada», comenta Guillaume Petit-Pierre, cofundador y director general de Artiria Medical, en Suiza. «Esto supone la inserción y desplazamiento de catéteres y alambres guía largos y delgados a través de las arterias cerebrales. Esto no siempre es sencillo. A menudo, los cirujanos deben retirar el material y cambiar la forma de la punta de los dispositivos a mano». Esto puede llegar a suceder hasta cinco veces en cada cirugía. Los riesgos para el paciente incluyen un aumento de la probabilidad de infección debido a la retirada e inserción repetida del dispositivo y una mayor exposición a rayos X. Para los cirujanos, la técnica hace que la operación tenga una mayor duración y que sea más cara.

Cambio de la cirugía cerebral

Para hacer frente a este reto, el proyecto SmartGUIDE, financiado con fondos europeos, ha contribuido a que la empresa emergente suiza Artiria Medical desarrolle y acerque al mercado un dispositivo innovador. El instrumento contiene una punta a la que se le puede cambiar la forma de manera remota, lo que permite al cirujano cambiar el perfil de la punta del instrumento mientras sigue desplazándose por las arterias cerebrales. «La idea para este concepto surgió al observar las cirugías endovasculares para el ictus», explica Petit-Pierre. «Fuimos testigos de primera mano del hecho de que estos procedimientos se interrumpen a menudo debido a problemas de desplazamiento. Pensamos que una solución mejor era posible». Artiria Medical se escindió del Instituto Federal Suizo de Tecnología de Lausana en 2019 para poder desarrollar el concepto. Este se logró en colaboración con renombrados especialistas del campo de la neurorradiología intervencionista. La innovación patentada permite que los cirujanos ajusten la punta del dispositivo en tiempo real. El instrumento se ha diseñado para ser fácil de usar, sin necesidad de formación especializada. Cuando el dispositivo está colocado, los cirujanos pueden insertar un catéter para administrar el tratamiento vital. Normalmente, este dará lugar a la retirada de un coágulo o la detención de la hemorragia cerebral.

Tasas de recuperación mejoradas

El proyecto de cuatro meses, financiado con fondos europeos, permitió que la empresa evaluara la viabilidad técnica y comercial del producto. «Evaluamos cómo funcionaría el dispositivo durante la cirugía», añade Petit-Pierre. «Esto se logró con un novedoso modelo de prueba que se fabricó exclusivamente para el proyecto, que se diseñó en base a las arterias extraídas de casos clínicos existentes. Esto aseguró que la evaluación fuera increíblemente precisa». Petit-Pierre y su equipo también pudieron demostrar que el dispositivo puede acelerar los procedimientos de ictus de urgencia. Gracias a la agilidad del dispositivo, puede llegar rápidamente a la parte afectada del cerebro, lo que reduce la exposición a rayos X. «Descubrimos que el dispositivo puede ahorrar un tiempo sustancial por cirugía», apunta. «Cuando hablamos de ictus, el tiempo ahorrado se traduce directamente en una mejor recuperación del paciente». En la actualidad, la empresa se centra en la aceleración de la validación clínica y normativa de esta innovación. «Se calcula que 15 millones de personas sufren un ictus cada año», afirma Petit-Pierre. «Esta encefalopatía provoca a menudo la muerte o discapacidades graves. Nuestro objetivo final es tener un impacto positivo en el tratamiento de los ictus y mejorar drásticamente las tasas de recuperación».

Palabras clave

SmartGUIDE, ictus, cirugía, cerebro, rayos X, oxígeno, enfermedad, neurorradiología

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