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The New Shape of Family-Related Gender Stratification

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La realidad tras una revolución sobre la igualdad de género que ha quedado estancada

El proyecto NEWFAMSTRAT no ha escatimado esfuerzos en su misión por identificar los obstáculos existentes para alcanzar la igualdad de género.

Sociedad

En la década de los años sesenta del siglo pasado, las reivindicaciones de liberación y emancipación de las mujeres de Europa y Norteamérica constituyeron uno de los movimientos sociales que definieron aquella época. Las mujeres querían lograr la igualdad de derechos en el ámbito del empleo y exigían que los padres de sus hijos participaran de forma equitativa en las tareas domésticas no remuneradas. Desde entonces, se ha satisfecho la mayor parte de sus reivindicaciones mediante la adopción de medidas progresivas, como la igualdad de oportunidades educativas, el permiso de maternidad remunerado, el permiso de paternidad, la reducción de la brecha salarial y el reparto equitativo de las labores domésticas. Con todo, los investigadores siguen afirmando que la revolución de género aún no ha terminado o, incluso, que ha quedado estancada. ¿Qué ha sucedido? Nadie lo sabe a ciencia cierta. Por esta razón, se ha puesto en marcha el proyecto NEWFAMSTRAT (The New Shape of Family-Related Gender Stratification). «Hemos analizado datos nacionales empleando técnicas estadísticas avanzadas y recogiendo datos básicos experimentales. Recurrimos a la capacidad predictiva de las teorías económicas y, a continuación, desarrollamos nuevas teorías demostrables que permiten elaborar un mejor mapa de las relaciones de género actuales», comenta Lynn Prince Cooke, catedrática de Política Social en la Universidad de Bath e investigadora principal de NEWFAMSTRAT, financiado por el Consejo Europeo de Investigación (CEI). El proyecto, que se ejecutará hasta finales de 2021, analiza la propia estructura de las desigualdades de género a nivel individual, conyugal, empresarial y social. Las relaciones de género no son iguales para todas las mujeres y todos los hombres en cada nivel, por lo que también se comparan las diferencias de competencias y salario en lo que respecta a aportaciones y resultados.

Una investigación multicapa

Cooke y su equipo seleccionaron tres países para su investigación: Alemania, Finlandia y Reino Unido, complementados por análisis de datos de Canadá, Estados Unidos y otros países. Básicamente, se seleccionaron estos tres países porque apoyan de forma diferente las políticas que abordan las divisiones de género y por la calidad de los datos nacionales disponibles. «Al igual que sus vecinos nórdicos, Finlandia fue uno de los primeros países en apoyar que ambos miembros de una pareja trabajaran y cuidaran de los hijos. El país ofrece un permiso universal bien remunerado para ambos progenitores y garantiza el acceso a guarderías a tiempo completo financiadas con fondos públicos para niños menores de tres años. Por otro lado, la caracterización histórica de Alemania se basa en un modelo sólido de hombre proveedor y mujer cuidadora. «Durante la primera década del siglo XXI se produjo un cambio que consistió en una ampliación de las guarderías públicas y una revisión del permiso parental para fomentar el empleo entre las mujeres con cualificaciones medias. Por último, las políticas del Reino Unido han quedado rezagadas y se posicionan entre las menos generosas de Europa de forma sistemática», explica Cooke. NEWFAMSTRAT explora las desigualdades de género a través de cuatro subproyectos. El primero estudia las estadísticas individuales sobre las desigualdades. El segundo evalúa las circunstancias que predicen divisiones igualitarias en parejas, mientras que el tercero lleva a cabo un experimento de campo para comparar la posible discriminación potencial en las contrataciones de personal. El cuarto subproyecto completa el panorama vinculando datos de empleado-empleador para evaluar de qué forma contribuyen los lugares de trabajo a las desigualdades relativas a la familia. «Puede que las conclusiones más importantes hasta el momento se deriven de analizar los procesos organizativos. Por ejemplo, al analizar los datos de empleado-empleador de Canadá, observamos variaciones por nivel de cualificación no solo en la magnitud, sino también en la estructura organizativa de los salarios más altos de los padres. Más de la mitad de los salarios de los padres con bajas cualificaciones puede explicarse por el hecho de que es probable que trabajen en empresas con salarios más altos antes del nacimiento de su primer hijo», añade Cooke. Este dato contrasta grandemente con los padres con altas cualificaciones que ganan más, independientemente de la estructura salarial de la empresa. Además, los padres con altas cualificaciones se benefician al cambiar de trabajo tras el primer nacimiento, mientras que los que tienen bajas cualificaciones pierden sus primas salariales al hacerlo. Asimismo, el equipo observó que las políticas empresariales afectan a la magnitud de las diferencias entre los grupos. Como es lógico, los convenios colectivos de los trabajadores reducen las diferencias entre las cualificaciones en los salarios netos de los padres, mientras que los departamentos oficiales de recursos humanos aumentan estas diferencias. Sin embargo, los programas de compensación, como las remuneraciones basadas en méritos o el pago de incentivos, no tienen repercusión. Otra conclusión importante está relacionada con los análisis de los datos de empleador-empleado obtenidos de Alemania y Finlandia. «Estos análisis indican que la ventaja o desventaja relativa de grupo también depende de las relaciones sociales de la organización. Por ejemplo, los padres finlandeses con bajas cualificaciones reciben mayores primas salariales si trabajan en empresas en las que hay más padres. Este es otro ejemplo de cómo se benefician los grupos con cualificaciones más bajas de las acciones colectivas. También es más probable que las madres alemanas reciban formación por parte de sus empleadores cuando están bajo la supervisión de un hombre que es padre que cuando están bajo la supervisión de un hombre sin hijos o una mujer», comenta Cooke. Aún se están realizando análisis estadísticos y organizativos y recopilando datos, por lo que no cabe duda de que al equipo del proyecto todavía le quedan muchos hallazgos futuros. El proyecto es mucho más que un ejercicio intelectual. Su objetivo es exponer los mitos predominantes y, al mismo tiempo, sugerir nuevas políticas eficaces y modificaciones a las políticas existentes.

Palabras clave

NEWFAMSTRAT, igualdad de género, emancipación, empleo, divisiones de género

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