Skip to main content

Article Category

Noticia

Article available in the folowing languages:

TENDENCIAS CIENTÍFICAS: ¿Le gustaría ir a Marte? Necesitará este rasgo de personalidad

La investigación revela un atributo esencial para los astronautas que vayan a vivir y trabajar sobre la superficie de Marte.

Investigación fundamental

Además de contar con una base científica o técnica adecuada, los astronautas deben ser inteligentes, creativos, psicológicamente estables y físicamente sanos. Sin embargo, en realidad todavía no existe un manual para vivir en un planeta situado a millones de kilómetros de la Tierra. Los astronautas que quieran formar parte de la primera misión humana al planeta rojo en 2030 necesitarán algo más que estas cualidades y cualificaciones para sobrevivir.

¿Tiene lo que hay que tener?

Según un estudio publicado en la revista «Astrobiology», un astronauta deberá ser meticuloso y estar dispuesto a hacer lo correcto. Podríamos definir la meticulosidad como la disposición a realizar su trabajo o cumplir con sus obligaciones bien y completamente. La investigación, dirigida por la Western University de Canadá, identificó la meticulosidad como un rasgo esencial más importante que la honestidad, la humildad, la emotividad, la extroversión, el carácter abierto y la simpatía. «Como rasgo de personalidad individual, se puede pensar en la meticulosidad como un recurso agrupado para un equipo», según afirmó la autora principal, Julia McMenamin, estudiante de doctorado de la Western University, en un artículo de la «CNN». «Cuanto más concienzudo es un equipo, más probable es que sea bueno a la hora de cumplir con sus tareas». El equipo de investigación consideró que algunos rasgos no son negociables para misiones espaciales de larga duración. Uno de estos rasgos es la pereza social, o el hecho de esforzarse menos al trabajar en grupo. Los hallazgos se basaron en un experimento de cuatro semanas que simuló Marte en condiciones extremas y de aislamiento. Se pidió a cinco astronautas, cuatro hombres y una mujer, con edades comprendidas entre los veintiocho y los treintaiocho años, que colaborasen como si estuviesen en Marte. Después de finalizar el experimento, valoraron sus propios rasgos de personalidad y los de su equipo. Antes, durante y después de la simulación, rellenaron encuestas sobre el rendimiento de su equipo, los conflictos dentro del mismo y los niveles de estrés.

¿Nos llevaremos bien?

Los cinco astronautas se conocían entre sí antes de entrar en el entorno marciano simulado. «Se ha observado que la familiaridad entre sus miembros ayuda a los equipos a trabajar mejor juntos, probablemente porque permite a los miembros del equipo conocer a los demás y les ayuda a comunicarse mejor y de forma más eficiente», explicó McMenamin. El aislamiento y el apiñamiento de las personas son solo dos factores que podrían generar conflictos en el entorno marciano. «Cualquiera que haya trabajado en equipo sabe que los conflictos entre sus miembros pueden perjudicar a su rendimiento y generar una experiencia negativa. Cuando la gente discute sobre cómo hacer las cosas o entra en rencillas personales, queda menos tiempo y energía para realizar tareas», añadió McMenamin. «Lo interesante es que existen distintos tipos de conflictos y, siempre que se eviten los problemas interpersonales y las discusiones sobre cómo realizar las tareas, las diferencias entre puntos de vista y opiniones pueden, de hecho, mejorar el rendimiento del equipo, probablemente porque esto permite a sus miembros beneficiarse del conocimiento y la perspectiva de los demás». El equipo de investigación se pregunta cómo serían las cosas durante una misión prolongada. «Los problemas importantes provocados por el distrés psicológico y los problemas interpersonales no suelen manifestarse hasta después de pasar meses, o incluso años, en un entorno aislado, confinado y extremo, lo cual resalta la necesidad de realizar simulaciones más prolongadas», concluyó McMenamin.

Palabras clave

Marte, astronauta, minuciosidad, rasgo de personalidad, misión espacial