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Los transmisores silenciosos del paludismo son responsables de una quinta parte de los contagios

Los rastros genéticos de parásitos infecciosos en la sangre revelan que incluso las personas que se consideran curadas pueden infectar a otras.

Salud

El paludismo supone una amenaza para 3 400 millones de personas en todo el mundo y provoca casi medio millón de muertes al año, sobre todo entre niños pequeños en África. Romper la cadena de infección entre mosquitos y humanos ofrece una oportunidad para reducir la transmisión de la enfermedad. En el proyecto COSMIC, financiado con fondos europeos, se trató de dilucidar con mayor claridad cuándo los pacientes infectados con malaria se vuelven contagiosos para otros. «En el caso del sarampión, de 10 a 15 nuevos contagios tienen su origen en una misma infección —afirma Teun Bousema, director del proyecto—. En el caso del paludismo esa cifra es de 105. Es un contagiador enormemente eficaz».

Romper el ciclo

El parásito del paludismo madura en el hígado antes de liberar las esporas que infectan las células sanguíneas, lo que provoca los síntomas clínicos de la patología. Estos merozoitos pueden reproducirse para formar nuevos merozoitos y continuar infectando. Pero también pueden diferenciarse en gametocitos, los cuales pueden infectar mosquitos y contagiar el parásito a un hospedador nuevo. «Convertirse en infeccioso para los mosquitos es un proceso bastante complejo —añade Bousema—, pues se tarda de doce a catorce días en convertirse en transmisor». Para entender las condiciones en las que se generan los gametocitos, se infectó con paludismo a diferentes voluntarios del Centro Médico Universitario Radboud de Nimega (Países Bajos). Mediante análisis de sangre altamente sensibles capaces de detectar rastros genéticos de los primeros gametocitos —la forma infecciosa del parásito de la malaria— fue posible predecir quién infectaría más tarde a los mosquitos.

Infecciones ocultas

En otro estudio desarrollado en Burkina Faso se incluyeron dos cohortes de niños infectados con paludismo. «Estos pacientes a menudo son asintomáticos o presentan síntomas muy leves, por lo que es posible que no acudan al médico —indica Bousema—. De ahí la cantidad tan alta de contagios registrados». Se trató a todos los pacientes cuando se manifestaron indicios clínicos. El grupo descubrió que los pacientes eran infecciosos incluso con concentraciones de parásitos muy bajas, con las que los médicos consideran a un paciente curado. Bousema concluye que muchas infecciones se deben a que existen personas capaces de contagiar, pero que no tienen suficientes parásitos en la sangre como para detectarlos mediante pruebas tradicionales. Se estima que estas «infecciones subrepticias» suponen el 20 % de todos los contagios. El trabajo realizado dio lugar a varios artículos publicados en «Nature Communications» y «The Lancet Infectious Diseases». «La aplicación práctica de nuestro trabajo es que, si se pueden tratar las infecciones asintomáticas que suelen producirse entre niños en edad escolar, se puede amortiguar en gran medida el impacto comunitario. Estos menores son los más relevantes para el contagio de la enfermedad», afirma Bousema.

Estrategias para combatir el paludismo

El trabajo de Bousema y su equipo permitió desarrollar una herramienta capaz de predecir cuántos gametocitos infecciosos se producen en cada fase de la enfermedad. «Descubrimos que la producción de los tipos transmisores es muy baja en las primeras fases de la infección, pero se acelera en casos crónicos —explica—, lo cual implica que, si una infección se detecta pronto, es posible evitar gran parte de los contagios». El proyecto recibió el apoyo del Consejo Europeo de Investigación (CEI). «Lo mejor de la financiación del CEI es que confía en que se hará un buen uso de los fondos y no exige justificar hitos menores ni aplicaciones prácticas —afirma Bousema—. Eso para mí era crucial». La investigación se aprovecha ahora para generar estrategias que reduzcan la transmisión del paludismo con el apoyo de la Fundación Bill y Melinda Gates.

Palabras clave

COSMIC, paludismo, mosquito, gametocito, infección, contagio, sangre, parásito, Radboud

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