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On the route of multiculturalism(s). Marking and hybridizing identities in the late 17th and early 18th centuries Mediterranean port cities

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Lecciones de la historia: cómo construir sociedades multiculturales prósperas

¿Qué podemos aprender sobre el pluralismo cultural de las primeras ciudades modernas de la cuenca del Mediterráneo? Mucho, según un proyecto financiado con fondos europeos que estudió la naturaleza del pluralismo cultural en ese período y la función que desempeñaron las autoridades políticas al fomentar o castigar las expresiones de la alteridad.

Sociedad

En el Mediterráneo, los conflictos y la coexistencia han implicado históricamente a los mismos actores, que percibían sus identidades como compatibles o irreconciliables en función del valor que otorgaban las autoridades políticas a la diversidad cultural en cada momento. Esa es la hipótesis principal del proyecto MedRoute. Emprendido con el apoyo de las Acciones Marie Skłodowska-Curie, en el proyecto se exploró la naturaleza del pluralismo cultural en cuatro de las primeras ciudades portuarias modernas del Mediterráneo (Esmirna, La Valeta, Livorno y Marsella). Se aplicó un enfoque único a esta cuestión y se investigó el modo en que los extranjeros utilizaban las prácticas materiales, como su ropa y aspecto físico, para canalizar y expresar su pertenencia cultural.

La forma de vestir como expresión de la identidad y pertenencia

Tal como explica Filomena Viviana Tagliaferri, investigadora experimentada del proyecto MedRoute: «En los tiempos modernos, un modo de comprender cómo perciben los migrantes su identidad en un entorno nuevo es mediante el modo en que se presentan en público en un espacio social. Sin embargo, los historiadores culturales que estudian otras épocas no pueden disfrutar de ese contacto directo con su objeto de estudio». En su lugar, para comprender cómo se percibían a sí mismos los recién llegados a las cuatro ciudades portuarias, los investigadores recurrieron a los registros del período (cartas, diarios de viaje, inventarios, informes diplomáticos) que relatan cómo se vestían y comportaban en público las personas. Estas fuentes aportaron datos esenciales sobre cómo decidían los extranjeros mostrar visualmente su «alteridad» en el lugar de destino o cómo cambiaban su forma de vestir para fundirse con su nuevo entorno. Según Tagliaferri, los resultados fueron sorprendentes: «Los europeos en la Esmirna del siglo XVII tenían un aspecto muy europeo, puesto que mantenían la forma de vestir de su lugar de origen y, así, mostraban su pertenencia cultural a través de la moda francesa o italiana. Sin embargo, las mujeres griegas casadas en la Venecia del siglo XVIII optaban por seguir la moda femenina veneciana. Por tanto, vemos que los europeos de Esmirna destacaban su identidad diferente, mientras que las griegas en Venecia adaptaban su aspecto al lugar de acogida».

Especial atención a las autoridades políticas

En su comparación de la naturaleza del pluralismo cultural en las cuatro ciudades, los investigadores descubrieron que el modo en que los extranjeros vivían en cada una de ellas dependía de hasta qué punto la administración otomana y los funcionarios del Gran Ducado, respectivamente, los consideraban un valor para el territorio. En otras palabras, las estrategias de adaptación de los extranjeros estaban condicionadas considerablemente por la actitud del Estado hacia su alteridad. Tagliaferri considera que este descubrimiento hace que el proyecto sea realmente significativo para la sociedad moderna y nuestros intentos contemporáneos de abordar la coexistencia cultural. «MedRoute ilustra cómo, históricamente, las políticas que valoraban positivamente la diversidad cultural daban lugar a sociedades más dinámicas y variadas. Y por “valorar positivamente” no nos referimos a una “tolerancia” en términos absolutos, sino al “acto de tolerar”, dado que esas políticas se regían principalmente por el pragmatismo», afirma Tagliaferri. Teniendo en cuenta la aportación del proyecto sobre la posibilidad de fomentar una coexistencia cultural fructífera en las sociedades multiculturales, Tagliaferri destaca que los resultados que pronto verán la luz serán clave para popularizar MedRoute entre un público no especializado. Entre ellos, un proyecto en un centro griego de enseñanza secundaria, un curso en línea y un documental corto. A continuación, tiene previsto ampliar MedRoute para trabajar con un equipo de compañeros utilizando el marco metodológico que desarrolló específicamente para el proyecto. «Mi sueño es crear una red de “rutas” de investigación con otros compañeros que nos permita pintar un fresco complejo y hermoso del mar Mediterráneo a lo largo de la historia. Porque el Mediterráneo no es solo un espacio geográfico, sino también una historia en común».

Palabras clave

MedRoute, Mediterráneo, pluralismo, autoridades políticas, diversidad cultural, pertenencia, identidad, primeras ciudades modernas, forma de vestir

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