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A new urban green infrastructure to actively reduce air pollution in urban hotspots

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Los filtros de musgo pueden mejorar la calidad del aire de las ciudades europeas de forma cuantificable

La contaminación por polvo fino puede aumentar el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y respiratorias. Además, los estudios indican que la contaminación atmosférica puede ser un cofactor en las muertes por COVID-19. ¿Existe alguna solución efectiva y rápida para reducir la contaminación atmosférica y salvar vidas?

Cambio climático y medio ambiente

Aunque las políticas y leyes nacionales y europeas contra la contaminación han contribuido enormemente a reducir la contaminación atmosférica en Europa, es necesario adoptar más medidas para proteger la salud humana y el medio ambiente. La pandemia por coronavirus ha acelerado la búsqueda de soluciones para luchar contra la mala calidad del aire, ya que la contaminación por polvo fino no solo aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y respiratorias, sino también de las muertes por COVID-19. El proyecto MossTree, financiado con fondos europeos, ofrece una ingeniosa solución natural para mejorar la calidad del aire que es eficiente, rentable y fácil de adoptar para las ciudades. «La higiene del aire es un factor valioso para la salud humana. Existen varios estudios que demuestran que las infecciones por SARS-CoV-2 se producen con más frecuencia en las zonas con una calidad del aire deficiente y que la evolución de la enfermedad es más grave», explica Peter Sänger, coordinador del proyecto. Así, con una pandemia amenazante cuyo final es incierto, MossTree busca una solución muy necesaria para las ciudades.

La naturaleza y la tecnología crean las estructuras CityTree

MossTree ha desarrollado una infraestructura urbana ecológica basada en una combinación patentada del internet de las cosas (IdC) y la biotecnología. Más concretamente, el equipo del proyecto observó que el musgo tiene la capacidad única de filtrar partículas finas de polvo y de actuar como purificador del aire. Se desarrollaron unas estructuras CityTree en las que el musgo se combina con los sensores del IdC más recientes, que supervisan el estado del musgo en tiempo real y le aportan automáticamente los nutrientes y el agua que necesita. Los sensores del IdC generan unas cantidades ingentes de datos en tiempo real sobre el comportamiento medioambiental, la calidad del aire y el estado de los biofiltros. Estos biofiltros no solo refrescan el aire que rodea a la estructura, sino que también ayudan a los ciudadanos a tener unos aparatos cardiovasculares y respiratorios más sanos y a ser más resilientes a enfermedades cardiovasculares o respiratorias. El equipo del proyecto observó que el musgo puede capturar virus. Según Sänger: «Los coronavirus tienen un diámetro de 0,12 y 0,16 μm y se pueden filtrar e inactivar hasta en un 20 %. En las últimas pruebas realizadas se ha demostrado esta capacidad adicional del musgo». Esto puso de manifiesto la eficacia de los biofiltros en lo que se refiere a los virus. Cada medida que se adopta para reducir el número de partículas es un paso para prevenir una propagación descontrolada. Los niveles de contaminación varían sustancialmente de un lugar a otro, tanto a diario como semanalmente. Por esta razón, el equipo del proyecto no calcula cuántos biofiltros necesitaría una ciudad como Berlín. «No es necesario limpiar el aire de una ciudad entera, ya que el volumen de aire es demasiado alto», explica Sänger. En lugar de eso, los productos de MossTree se adaptan a la perfección para filtrar la contaminación y refrescar el aire en los sitios donde hay personas, es decir, en los puntos climáticamente críticos de las ciudades donde la contaminación coincide con las personas.

Las pruebas del proyecto arrojan resultados positivos y una certificación

Durante un período de nueve meses en el que se realizaron pruebas en el interior y el exterior, el equipo detectó características adicionales, como su capacidad de refrigeración y humectación, así como la captura de partículas especialmente más pequeñas, como el negro de humo. «Gracias a estos hallazgos, hemos optimizado nuestra naturaleza única y nuestros puntos de venta para los clientes, y hemos visto que, a pesar de la pandemia, hemos logrado un volumen de negocios de casi un millón de euros con la nueva generación de biofiltros», concluye Sänger. Cabe destacar la obtención de la certificación CE de MossTree, una importante etiqueta de calidad que permite aumentar la confianza y reducir los riesgos de las decisiones de inversión para los posibles compradores. Esto permitió llevar a cabo la primera producción en serie de biofiltros de aire.

Palabras clave

MossTree, musgo, calidad del aire, biofiltros, contaminación atmosférica, polvo fino, enfermedad respiratoria, COVID-19, partículas

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