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Un espacio virtual seguro para ayudar a las comunidades de Irlanda del Norte a conectar

Contactar en el ciberespacio: ¿podría la realidad virtual ayudar a fomentar un sentido común de identidad?

Economía digital
Sociedad

Puede que el conflicto norirlandés haya terminado, pero la sociedad de Irlanda del Norte todavía está marcada por profundas divisiones. Desde escuelas separadas hasta muros y vallas que cierran los vecindarios, las comunidades católica y protestante permanecen segregadas en gran parte. La reciente erupción de violencia ha sido un claro recordatorio de las divisiones que siguen existiendo hasta el día de hoy. Las oportunidades que ofrecen las aplicaciones de realidad virtual (RV) para crear nuevas conexiones están siendo exploradas por el proyecto financiado con fondos europeos contactVIRT (Intergroup Contact in Virtual Reality: Comparative Effects of Two Contact Strategies on Reducing Prejudice and Increasing Trust Between Catholics and Protestants in Northern Ireland). Aunque el contacto intergrupal está ampliamente reconocido como un medio eficaz para mejorar las relaciones entre grupos sociales, todavía hay pocos datos disponibles sobre el potencial de las interacciones virtuales. Mediante la creación de un espacio en línea seguro a través del que los miembros de ambas comunidades puedan conectarse, el equipo pretende identificar enfoques concretos para fomentar un sentido de identidad compartido. Se organizarán sesiones de prueba de RV con voluntarios para probar diferentes estrategias.

Cruzar líneas divisorias

A través de un cuestionario, se pidió a los participantes que eligieran un grupo social del que se consideraran miembros: el llamado «grupo de dentro» en contraposición al «grupo de fuera». Sorprendentemente, los grupos seleccionados no reflejan simplemente la división entre católicos y protestantes: «Los miembros de ambas comunidades señalaron que las etiquetas nacionalista, católico, republicano y protestante, unionista y lealista no reflejan sus identidades intercomunitarias reales. Algunos de ellos se sienten más amenazados por miembros de su propia comunidad que por los de fuera de ella», explica Salvador Alvídrez, beneficiario de una beca individual de investigación Marie Skłodowska-Curie en la Universidad de la Reina de Belfast, anfitriona del proyecto. Alvídrez señala que el «Brexit» también puede haber contribuido a una identidad norirlandesa más uniforme. Durante las sesiones de RV, los voluntarios se situarán en un espacio virtual junto con miembros de otro grupo social. Un moderador virtual les proporcionará instrucciones para trabajar juntos en tareas simples como describir imágenes o rellenar espacios en blanco en oraciones. Se añadirán señales visuales a los avatares para indicar los antecedentes de la comunidad y la pertenencia a un grupo virtual más amplio. «Por ejemplo, si un participante católico piensa en los protestantes como el grupo de fuera, sus avatares respectivos se visten con los colores tradicionales de cada comunidad, verde y naranja, pero ambos llevan una ficha en la cabeza que indica que pertenecen al mismo grupo virtual», subraya Alvídrez. Mediante esta estrategia, conocida como «recategorización», los investigadores buscarán fortalecer un sentido de pertenencia a un grupo común.

Nuevas estrategias de contacto

Los resultados de la labor de contactVIRT ayudarán a la elaboración de políticas al dar forma a estrategias concretas de contacto respaldadas por la tecnología en la educación y el trabajo comunitario. Con el apoyo del Consejo de Relaciones Comunitarias (CRC) de Irlanda del Norte, el equipo ya ha recopilado información valiosa de organizaciones comunitarias y de consolidación de la paz con miras a desarrollar herramientas tecnológicas para el diálogo intercomunitario. También han entablado conversaciones con el CRC para organizar actividades con los usuarios finales, como profesionales, trabajadores comunitarios, mediadores y voluntarios. «La relación de colaboración con el CRC ha supuesto una gran oportunidad para “sacar nuestra investigación del laboratorio” y aprender directamente de las personas que se beneficiarán de nuestros estudios», señala Alvídrez. Actualmente, está construyendo una red irlandesa-británica, para estudiar el uso de la tecnología para el contacto intergrupal, y reunir a investigadores de campos como la psicología social, la educación, la informática y las ciencias políticas: «La red tiene como objetivo ser un espacio para el intercambio de conocimientos y recursos en torno a nuevos usos de la tecnología a fin de mejorar las relaciones intergrupales, sobre todo en un contexto pospandémico».

Palabras clave

contactVIRT, Irlanda del Norte, realidad virtual, contacto intergrupal, recategorización, relaciones comunitarias

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