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Savanna water and carbon fluxes modelling integrating Earth Observation data

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Un sistema de observación de la sabana ayuda a preservar paisajes valiosos

Unos investigadores de la Unión Europea han cartografiado la evolución del uso del agua en ecosistemas de la sabana integrando la teledetección en modelos terrestres. Los resultados pueden proporcionar alertas tempranas de sequía y ayudar a gestionar los niveles de ganado en este entorno único.

Cambio climático y medio ambiente

Una sabana es un ecosistema en el que se mezclan herbazales y zonas arboladas y que se caracteriza por tener árboles dispersos, arbustos bajos y una capa de sotobosque de hierba. Se trata de uno de los biomas más complejos, variables y extensos de la Tierra, pues ocupa cerca del 20 % de su superficie terrestre. Estos sistemas con recursos hídricos limitados son muy sensibles a los cambios en el clima y en las prácticas de gestión, que pueden modificar la estructura del ecosistema y su funcionamiento a largo plazo. Estos cambios también pueden influir en los vínculos tierra-atmósfera de la sabana y en el ciclo del carbono regional de maneras que todavía no comprendemos del todo. El proyecto SWATCH abordó esta brecha del conocimiento estudiando cómo preservar los ecosistemas de la sabana mejorando la gestión, la productividad, la resiliencia y la observación de su salud. Esta investigación se llevó a cabo con el apoyo de las Acciones Marie Skłodowska-Curie.

Investigación a escala del paisaje

Los investigadores utilizaron mediciones del suelo y torres de covarianza Eddy a largo plazo que miden y calculan los flujos de turbulencias verticales en la capa límite atmosférica para aumentar la comprensión de los flujos de carbono, energía y agua en la sabana. Se realizaron estudios de campo en distintas ubicaciones de California (Estados Unidos), Sudáfrica y el sur de España. «Teníamos que estudiar las sabanas desde dos perspectivas: como un sistema productivo que alimenta a una población grande, y como un entorno de gran valor natural y con un impacto sobre los procesos climatológicos globales», afirma Ana Andreu, beneficiaria de una beca de investigación. Los socios del proyecto también integraron datos de observación de la Tierra a escalas diferentes (desde satélites hasta drones o a nivel de campo) en modelos basados en procesos para estimar con precisión los intercambios de agua y carbono, lo que les permitió cartografiar la evolución de la salud del ecosistema. Además, SWATCH avanzó un sistema de información operacional para la integración en procesos de toma de decisiones sobre la sabana productiva española, conocida como dehesa. La dehesa es un ecosistema de tipo sabana sumamente complejo que combina árboles y pastos con la producción ganadera. El ganado, normalmente vacuno o porcino, controla la invasión de arbustos, con lo que aumenta la biodiversidad y la productividad de la hierba. Esta forma de agrosilvicultura es un medio práctico y barato de poner en marcha una gestión integrada de la tierra, a la vez que se facilita un desarrollo rural sostenible a largo plazo, en especial para los pequeños productores.

Beneficios para los granjeros y el ecosistema

Según Andreu: «Estos paisajes están bien adaptados a las condiciones de escasez de agua y comprender cómo hacen frente al estrés hídrico es extremadamente útil en el actual contexto del calentamiento global». Con todo, este frágil equilibrio que se ha mantenido durante siglos está en riesgo, lo que amenaza al hábitat natural y la economía rural de regiones amplias, ya que una densidad de pastoreo inadecuada provoca la compactación y la erosión del suelo, una falta de regeneración de la vegetación y un aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero. El proyecto proporcionó a los usuarios finales una serie de mapas que indican la cantidad de agua consumida, la producción de los pastos, la cobertura arbórea y las zonas vulnerables a las sequías. «Cuando se les preguntó, el 97 % de los usuarios finales consideraron esta información una gran ayuda para la gestión diaria de las explotaciones, como las estrategias ganaderas, y que los mapas semanales a escala de las explotaciones eran lo más útil», señala Andreu. SWATCH apoya el desarrollo rural sostenible y la seguridad alimentaria, que se enfrentan a un futuro cada vez más incierto debido al crecimiento de la población, expuesta a unas condiciones climáticas más extremas. «SWATCH puede ayudar a los granjeros a adaptarse al cambio climático, aumentando la rentabilidad de la dehesa a través de un uso más eficiente de sus recursos naturales. También conserva para la sociedad el gran valor de este increíble ecosistema y aportará información para las estrategias y políticas que respalden su supervivencia».

Palabras clave

SWATCH, sabana, dehesa, flujo de carbono, agrosilvicultura, observación de la Tierra, bioma, covarianza Eddy

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