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The ‘Declining Significance of Gender’ Reexamined: Cross-Country Comparison of Individual and Structural Aspects of Gender Inequality

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Cómo las desigualdades estructurales de la sociedad frenan a las mujeres

A pesar de las políticas progresistas, sigue existiendo desigualdad de género en el mercado laboral y en el hogar. El equipo del proyecto Struct. vs. Individ. mostró cómo los mecanismos estructurales han superado a los individuales a la hora de crear problemas profundos.

Sociedad

En los últimos decenios, se han eliminado muchas barreras para el avance de las mujeres en la sociedad. Ahora, las mujeres se benefician de una educación superior y pueden acceder a puestos de trabajo de prestigio que antes pertenecían solo a los hombres. Sin embargo, la ralentización de la revolución de género desde los años noventa del siglo pasado ha llevado a los investigadores a identificar un nuevo fenómeno que obstaculiza el avance y que forma parte de las barreras estructurales a la equidad de género. Tal como explica Hadas Mandel, investigadora principal y directora del Departamento de Sociología y Antropología de la Universidad de Tel Aviv: «La discriminación de la mujer como individua ha sido proscrita y ha perdido legitimidad social. Sin embargo, los mecanismos estructurales están sustituyendo a los mecanismos a escala individual». Los mecanismos estructurales se refieren a los criterios que determinan las recompensas económicas en el mercado laboral. Estos criterios se ven afectados involuntaria e inconscientemente por las creencias de género relativas al menor valor de las habilidades, la competencia y las capacidades de las mujeres. Esto, a su vez, legitima una menor recompensa económica para los «trabajos de las mujeres» y perpetúa las diferencias en la cantidad de tiempo que hombres y mujeres dedican respectivamente a tareas como la crianza de los hijos y las tareas domésticas. Aunque los expertos en estudios de género han reconocido estos mecanismos, las investigaciones empíricas que comparen su impacto cambiante sobre las brechas de género a lo largo del tiempo brillan por su ausencia. Con el apoyo del Consejo Europeo de Investigación, el objetivo del proyecto Struct. vs. Individ. era llenar este vacío. «Mi meta es evaluar los mecanismos cambiantes que sustentan la desigualdad de género en los mercados laborales posindustriales», comenta Mandel. Estos mecanismos incluyen el menor valor y sueldos más bajos de lo que se considera trabajo femenino, el efecto de la ideología de género y las consecuencias del fuerte aumento de los ingresos más altos. Su equipo utilizó varios conjuntos de datos de diferentes países y períodos para estimar el efecto que estos mecanismos tuvieron en la desigualdad de género los últimos decenios.

Mejores empleos con mayores diferencias salariales

Los hallazgos del proyecto sobre la devaluación de las profesiones femeninas son especialmente interesantes. Gracias a su investigación, Mandel descubrió dos mecanismos diferentes y opuestos en funcionamiento en los Estados Unidos desde los años sesenta del siglo pasado. El primer mecanismo está relacionado con el acceso progresivo de las mujeres a puestos de trabajo bien remunerados, un mecanismo individual que reduce la brecha de género. Sin embargo, aunque un mayor número de mujeres alcanza puestos de trabajo de alto nivel, los beneficios económicos de estas profesiones han sufrido una penalización salarial, un mecanismo estructural que amplía la brecha de género. El equipo también descubrió que el crecimiento de la desigualdad de ingresos en los Estados Unidos, afectado en gran medida por la expansión de los ingresos más altos, está asociado a una brecha de género creciente en los sueldos y en las primas educativas. «Demostramos que los hombres tienen un mayor retorno monetario de la inversión en sí mismos, sobre todo a través de la educación, en comparación con las mujeres —un mecanismo estructural— y que esto desempeña un papel más importante en la brecha de género existente que las diferencias en el propio nivel educativo —un mecanismo individual—», añade Mandel. Está previsto que el proyecto finalice en junio de 2022. Mandel y su equipo estudiarán todos los mecanismos estructurales posibles para identificar su efecto neto sobre la desigualdad de género. «Nuestra investigación puede ayudar tanto a académicos como a responsables políticos a comprender mejor la importancia, el impacto y las maneras en que los mecanismos estructurales dan forma a la desigualdad de género en el mercado laboral y más allá», señala. Esto podría servir de base para elaborar políticas destinadas a erradicar los aspectos estructurales de la desigualdad de género, empezando por reconocer que los mecanismos estructurales relacionados con los sesgos de género están ocultos y en su mayoría no son intencionados. Mandel concluye: «Realmente es cuestión de cambiar las percepciones culturales y las prioridades sociales. Dado que estos cambios son retos difíciles, las pruebas empíricas que respaldan sus implicaciones negativas pueden ser un buen comienzo».

Palabras clave

Struct. vs. Individ, desigualdad de género, altos cargos, mecanismos estructurales

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