Las alertas de peligros naturales se refuerzan cuando se comparten las experiencias
Los fenómenos meteorológicos y climáticos extremos son cada vez más frecuentes e intensos, lo que pone en peligro vidas y medios de subsistencia. Esto ha acentuado aún más la necesidad de contar con previsiones más sólidas y sistemas de alerta temprana. El equipo del proyecto MEDEWSA(se abrirá en una nueva ventana), financiado con fondos europeos, se puso en marcha para contribuir a alcanzar este objetivo, mediante la identificación y subsanación de las deficiencias de cobertura desde el norte de Europa hasta el norte de África (Egipto) y el este de África (Etiopía). «Nuestro objetivo es basarnos en los sistemas de alerta temprana existentes, reuniendo regiones que afrontan fenómenos peligrosos similares para proporcionar previsiones financieras y de impacto que permitan actuar», explica Elena Xoplaki, miembro del proyecto, del Centro Euromediterráneo para el Cambio Climático(se abrirá en una nueva ventana), en Italia.
Hermanar regiones con problemas climáticos similares
El concepto de gemelos era fundamental en este método. Para ello, se emparejaron regiones con contextos geográficos y climatológicos diferentes que afrontaban retos y fenómenos peligrosos similares. El objetivo era que estos gemelos intercambiaran conocimientos y desarrollaran juntos herramientas nuevas, lo que daría lugar a alertas más precisas. La región griega de Ática y tres parques nacionales de Etiopía, por ejemplo, colaboraron en la elaboración de alertas tempranas de incendios forestales, basadas en herramientas compartidas de vigilancia y previsión. La ciudad italiana de Venecia se hermanó con Alejandría, en el delta del Nilo egipcio, ya que ambas afrontan la amenaza de las inundaciones costeras y la subida del nivel del mar. Mientras tanto, la región eslovaca de Košice se unió a la georgiana de Tiflis, ambas muy expuestas a las inundaciones repentinas y los corrimientos de tierras. Por último, Cataluña (España) se hermanó con Suecia, ya que ambas han experimentado un fuerte aumento de la actividad de los incendios forestales en los últimos años, debido a una combinación de sequía y calor excesivo. «En cada uno de estos cuatro gemelos, empezamos por identificar qué sistemas de alerta precoz existen, y qué áreas se cubren actualmente y dónde están las posibles lagunas», explica Xoplaki. «A partir de ahí, identificamos, mediante un método de codiseño y cocreación, las necesidades de seguimiento no cubiertas de los principales usuarios y partes interesadas. Esto incluyó tanto a los responsables de la toma de decisiones como a los primeros intervinientes y a los ciudadanos».
Circulación de tecnología y conocimientos
De este método altamente cooperativo ha surgido una amplia gama de herramientas útiles. Los socios del proyecto, por ejemplo, han publicado un manual(se abrirá en una nueva ventana) de buenas prácticas y plantillas de mensajes de alerta relacionados con los peligros naturales. Esto ayudará a las autoridades a seleccionar los mensajes pertinentes para los usuarios finales específicos como, por ejemplo, agricultores o pescadores, en caso de que se identifique una amenaza. Además, en MEDEWSA han elaborado numerosas publicaciones sobre temas como el refuerzo de las alertas tempranas con inteligencia artificial y herramientas basadas en el aprendizaje automático. También se han publicado análisis del impacto y los daños del calor y la sequía en los bosques europeos y africanos. La formación(se abrirá en una nueva ventana) y las actividades de aprendizaje son de libre acceso en línea. «Nuestro método de hermanamiento ha fomentado la circulación de tecnología y conocimientos», señala Xoplaki. «Los nuevos métodos de control de Atenas han sido adoptados por Etiopía, por ejemplo». También se han aplicado nuevos métodos de análisis de las olas de calor en la cuenca del Po en Italia.
Impacto socioeconómico de las amenazas
En el proyecto MEDEWSA, que se prolongará hasta octubre de 2026, se trabaja actualmente en la finalización del desarrollo de un sistema de apoyo a la toma de decisiones y difusión (DSDS, por sus siglas en inglés). Esto incorporará las repercusiones socioeconómicas de los fenómenos peligrosos previstos, así como las alertas tempranas. «La idea es preparar un sistema que se pueda utilizar fácilmente y a través del cual se pueda compartir información con todo el mundo para salvar vidas y proteger las infraestructuras críticas», añade Xoplaki. Actualmente está en marcha un proyecto de seguimiento financiado con fondos europeos y denominado ARTEMis. Este proyecto se centrará más en proporcionar alertas de peligros transfronterizos y avanzar hacia evaluaciones normalizadas de riesgos y vulnerabilidad. De este modo, el proyecto MEDEWSA desempeñará un papel central en la contribución y consecución del objetivo de la iniciativa de la ONU Alertas temprana para todos(se abrirá en una nueva ventana) de garantizar que todo el mundo esté protegido de fenómenos meteorológicos, hídricos o climáticos extremos peligrosos mediante los sistemas de alerta temprana para finales de 2027.