Integrar la biodiversidad en las políticas sectoriales
Las decisiones tomadas en un ámbito político pueden repercutir de forma notable en otro. Por ejemplo, los incentivos para aumentar la cuota de energías renovables pueden provocar cambios en el uso del suelo, como la transformación de bosques en tierras agrícolas para biocombustibles. Mientras que los planes de plantación de árboles para la captura de emisiones pueden perjudicar a la biodiversidad si priorizan el monocultivo. Por tanto, la protección eficaz de la biodiversidad requiere políticas e iniciativas conjuntas intersectoriales. El proyecto BIONEXT(se abrirá en una nueva ventana), financiado con fondos europeos, tiene por objeto proporcionar a los responsables políticos los conocimientos y herramientas necesarios para frenar la pérdida de biodiversidad.
Políticas para la protección de la biodiversidad
El equipo del proyecto recopiló estudios de casos(se abrirá en una nueva ventana) de todo el mundo para identificar políticas transformadoras que respalden la protección de la biodiversidad. Los estudios de casos abarcan desde la restauración de manglares en Guyana hasta la restauración de turberas en los Países Bajos. «El análisis de este recurso ofrece ejemplos concretos de cómo se producen cambios transformadores», explica Anna-Stiina Heiskanen, coordinadora del proyecto BIONEXT en el Instituto Finlandés del Medio Ambiente(se abrirá en una nueva ventana). Se organizaron cuatro talleres para codiseñar futuros deseables y estrategias de transición justas. El objetivo era elaborar opciones políticas ampliamente respaldadas y factibles que fomenten un cambio transformador a favor de la naturaleza. A partir de este trabajo, el equipo de BIONEXT está creando una herramienta destinada a poner estas opciones al alcance de los responsables políticos. Una vez desarrollada, la aplicación Pathways ayudará a los responsables de la toma de decisiones, las partes interesadas y los profesionales a comprender mejor el potencial transformador de sus propuestas políticas, así como a diseñar y aplicar políticas e iniciativas integrales y coherentes en todos los sectores y ámbitos de la sociedad. «El trabajo de BIONEXT proporcionará escenarios y estrategias alternativas que ayudan a los responsables políticos a planificar políticas e iniciativas», comenta Heiskanen. «Gracias a ello, podrán diseñar y aplicar políticas integrales y coherentes».
Coordinación entre la ciencia y la política
La investigación efectuada en el marco del proyecto respalda la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas(se abrirá en una nueva ventana) (IPBES, por sus siglas en inglés). Este organismo independiente busca mejorar la coordinación entre la ciencia y la política en los ámbitos de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos. Los miembros del consorcio BIONEXT recopilaron información de 194 artículos revisados por pares para evaluar(se abrirá en una nueva ventana) cómo la biodiversidad influye, y a la vez se ve influida, por las políticas relacionadas con la alimentación, el agua, la energía, el transporte y la salud. La investigación halló que las actividades humanas están causando daños considerables a la naturaleza: destrucción de hábitats por la expansión de la producción de alimentos, la fragmentación de los ríos por las presas y embalses empleados para la producción de energía hidroeléctrica, y la degradación de los hábitats debido a la agricultura intensiva. El análisis sirvió de apoyo al «Informe de evaluación de los nexos» del IPBES(se abrirá en una nueva ventana), que sirve como documento de consulta para los Gobiernos y partes interesadas de todo el mundo. «Esperamos que nuestro trabajo en curso beneficie a los informes futuros del IPBES», agrega Heiskanen.
Integrar la biodiversidad en todos los ámbitos de la gobernanza
Aunque el proyecto BIONEXT finalizará en agosto de 2026, su consorcio continuará publicando(se abrirá en una nueva ventana) artículos e informes científicos basados en sus análisis, así como desarrollando las herramientas y bases de datos necesarias para garantizar la sostenibilidad de sus resultados. Hasta ahora, se han celebrado tres talleres que han reunido a decenas de partes interesadas de distintos ámbitos científicos para definir estrategias transformadoras. El último taller del proyecto se celebrará en mayo de 2026. «Al aportar información para responder a las necesidades de conocimiento de la IPBES y respaldar el desarrollo de políticas comunitarias, los miembros del consorcio BIONEXT contribuyen a mejorar la capacidad a largo plazo de las instituciones europeas para integrar la biodiversidad en diferentes políticas sectoriales», concluye Heiskanen.