Acelerar el inventario de la vida en la Tierra mediante la genómica
Se calcula que el 25 % de las especies conocidas están en peligro de extinción, según la Plataforma Intergubernamental sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES)(se abrirá en una nueva ventana). Para evitar esta pérdida, no solo debemos proteger los hábitats, sino también conocer mucho mejor qué especies existen, cómo funcionan y cómo responden a los rápidos cambios ambientales. Sin embargo, la información sobre biodiversidad sigue estando fragmentada, lo que limita la eficacia de los trabajos de conservación y restauración.
Un cambio genómico para el conocimiento de la biodiversidad
El proyecto BGE(se abrirá en una nueva ventana), financiado con fondos europeos, se puso en marcha para colmar esta laguna acelerando la aplicación de la ciencia genómica a la investigación, el seguimiento y la gestión de la biodiversidad. El proyecto reúne a treinta y tres socios de veinte países y une institutos de investigación, museos, centros de secuenciación y expertos en biodiversidad. El equipo de BGE emplea enfoques genómicos complementarios, el código de barras del ADN y la secuenciación completa del genoma de referencia en un único proyecto europeo coordinado. El código de barras del ADN(se abrirá en una nueva ventana) permite identificar con rapidez las especies mediante secuencias cortas de ADN, mientras que la secuenciación del genoma de referencia(se abrirá en una nueva ventana) descodifica genomas enteros, lo que revela cómo funcionan y se adaptan las especies. Al armonizar estos planteamientos, en BGE se abre la puerta a un cambio importante en la forma de caracterizar, supervisar y proteger la biodiversidad en toda Europa.
Aumento de la generación de datos en toda Europa
Desde el punto de vista de los códigos de barras del ADN, el equipo del proyecto se ha centrado sobre todo en la creación de una comunidad paneuropea de prácticas de códigos de barras del ADN que permita compartir muestras, conocimientos y datos a través de iniciativas como iBOL Europe(se abrirá en una nueva ventana). Esta colaboración es esencial dada la urgencia y la magnitud de la pérdida de biodiversidad. El flujo de códigos de barras de BGE también se ha centrado en aumentar la generación de secuencias de ADN de especímenes de museo. «Los trabajos del equipo de BGE en este campo aprovechan los cientos de millones de especímenes conservados en los museos europeos —explica Peter Hollingsworth, responsable del área de códigos de barras del ADN—. Es un gran paso adelante en la creación de una biblioteca de referencia basada en el ADN de la biodiversidad europea para apoyar la identificación rápida de especies». «Al fomentar el intercambio de conocimientos entre los centros de secuenciación y poner en marcha un “sistema de amigos” colaborativo para la revisión de los ensamblajes genómicos, en BGE se ha mejorado la resolución de problemas y garantizado que los ensamblajes genómicos cumplan las normas mundiales», destaca Camila Mazzoni, responsable del área de secuenciación genómica.
De los datos genómicos a las aplicaciones reales
Aunque muchos conjuntos de datos de códigos de barras se han completado recientemente, su repercusión futura ya es evidente. Los recursos genómicos conservados para los polinizadores europeos servirán para respaldar el seguimiento de la salud de los insectos en Europa. Los datos del genoma de referencia ya sirven para tomar decisiones de gestión más inmediatas. Los genomas generados para especies como la caballa y el mosquito Culex permiten identificar polimorfismos de nucleótido único (una forma de variación del ADN) que pueden utilizarse, por ejemplo, para mejorar la gestión de la pesca o rastrear la resistencia a los insecticidas, respectivamente.
Un modelo de actuación europea coordinada
El logro más importante del equipo de BGE es demostrar que la investigación genómica para la biodiversidad puede ampliarse mediante una acción europea coordinada. «En BGE se está construyendo un modelo para ampliar la producción de conocimientos genómicos y garantizar al mismo tiempo que los datos y la infraestructura se compartan de forma eficiente», destaca Dimitris Koureas, director y coordinador científico de BGE. Una vez finalizado BGE, el plan es continuar su legado mediante mecanismos sostenibles de colaboración transfronteriza, innovación y alineación de políticas. Juntos, estos esfuerzos pretenden sentar las bases de una futura infraestructura europea de investigación en genómica de la biodiversidad que contribuya a su restauración y conservación.