Prueba de métodos avanzados de reutilización, reparación y reciclado en un ecosistema textil circular
El consumo mundial de ropa está aumentando, impulsado por el abaratamiento de los costes y la rápida evolución de las tendencias. Al mismo tiempo, los consumidores desechan los artículos mucho más deprisa, con opciones mínimas de circularidad. En sectores especializados como la ropa de trabajo, los equipos de protección individual y los artículos de uso activo, como las mochilas y tiendas de campaña, existen pocas opciones de reutilización, reparación y reciclado. El equipo del proyecto CISUTAC(se abrirá en una nueva ventana), financiado con fondos europeos, aborda la acuciante necesidad de circularidad textil, centrándose en el poliéster y el algodón, que juntos representan casi el 90 % de las fibras textiles. Mediante nuevos procesos, modelos empresariales y colaboración en la cadena de valor, en CISUTAC se demuestra cómo se pueden reutilizar, reparar y reciclar los textiles a gran escala.
Poner a prueba la circularidad textil
La transición a los textiles circulares aborda obstáculos persistentes. En CISUTAC se desarrollaron y aplicaron tecnologías para abordar varios de estos problemas a través de tres proyectos piloto a escala semiindustrial. La reparación lleva mucho tiempo, es costosa y depende de operarios cualificados. El equipo de CISUTAC ha desarrollado métodos semiautomatizados que aumentan la destreza humana y pretenden que la reparación sea económicamente viable a escala. «En una empresa con ánimo de lucro y en otra de carácter social se probaron estaciones de trabajo semiautomatizadas de reparación y desmontaje con "asistencia aumentada por máquinas modulares" y apoyo visual. La reparación de cremalleras resultó muy prometedora, ya que se completó sistemáticamente en menos de diez minutos», explica el coordinador del proyecto, Guy Buyle, de Centexbel(se abrirá en una nueva ventana). También se demostró el desmontaje de trajes de bomberos al final de su vida útil para la recuperación de fibras de aramida de alto valor. Los bajos índices de donación de los consumidores y las actitudes negativas hacia los bienes de segunda mano limitan la reutilización, al igual que los métodos de clasificación ineficaces. Las campañas de concienciación de los consumidores(se abrirá en una nueva ventana) y las herramientas de decisión asistidas por IA(se abrirá en una nueva ventana) del proyecto abordan estos obstáculos. «El proyecto piloto de clasificación dotó a los clasificadores humanos de una herramienta de apoyo a la toma de decisiones y de datos de "pasaporte digital de productos" (DPP, por sus siglas en inglés) recuperados mediante etiquetas de identificación por radiofrecuencia (RFID, por sus siglas en inglés). Puso de relieve el valor práctico del futuro del DPP y apuntó a la detección de daños con ayuda de la IA como un paso importante para dirigir con precisión los textiles hacia la reutilización, la reparación o el reciclado», afirma Lien Van der Schueren,cocoordinadora del proyecto, también de Centexbel. La Guía de datos abiertos(se abrirá en una nueva ventana) de CISUTAC esboza los requisitos mínimos de datos para prepararse para el próximo DPP. Históricamente, la mala calidad de las materias primas ha hecho inviable el reciclado de textil a textil. En el proyecto piloto de fibra a fibra de CISUTAC se demostró la tecnología de reciclado termomecánico del proyecto para reciclar poliéster y su tecnología de hilado híbrido para reciclar algodón y fibras celulósicas. La primera mejoró la calidad, con un potencial de textiles de desecho de poliéster casi 100 % puro. La otra permitía fabricar hilos de buena calidad con fibras cortas de algodón reciclado, inadecuadas para la hilatura convencional.
Navegar por la revolución textil circular
El panorama de la economía textil circular cambió considerablemente a lo largo del proyecto. «La aceptación y asimilación de las prácticas de reutilización se aceleraron más de lo previsto, lo que permitió validar antes los modelos de negocio circulares. Además, abordamos una clara necesidad de actualizar nuestras capacidades de IA, reflejo de los rápidos avances en este campo desde que comenzó el proyecto», señalan Buyle y Van der Schueren. En el lado negativo, la quiebra de varias empresas de recogida y clasificación de textiles puso de manifiesto que el progreso técnico por sí solo es insuficiente sin unas condiciones empresariales viables.
Futuro sostenible para el ecosistema de la circularidad textil
En CISUTAC se exploraron cuatro escenarios(se abrirá en una nueva ventana) para un ecosistema textil de 2035 con el fin de ayudar a las partes interesadas en la planificación. Además, desempeñó un papel clave en el establecimiento de ECOSYSTEX (la Comunidad Europea de Prácticas para un Ecosistema Textil Sostenible), que surgió del trabajo de CISUTAC para alinear la difusión y las recomendaciones políticas a través de proyectos similares de la UE. Ahora que CISUTAC llega a su fin, su legado está claro. Ha elevado la reparación a pilar fundamental de la circularidad, ha proporcionado herramientas y recursos abiertos para una toma de decisiones informada y ha reconocido a las organizaciones de la economía social como agentes esenciales de la circularidad textil. ECOSYSTEX llevará adelante este trabajo, lo que permite una colaboración a largo plazo hacia un ecosistema textil verdaderamente circular en Europa.