La contratación pública como herramienta para innovar en el diagnóstico del cáncer
La biopsia líquida permite analizar el ADN tumoral circulante en la sangre del paciente. Esta técnica ha abierto nuevas posibilidades para la caracterización del cáncer sin recurrir exclusivamente a muestras de tejido. No obstante, su adopción clínica generalizada en Europa sigue enfrentándose a diversas barreras. «Las pruebas diagnósticas basadas en ADN tumoral circulante están transformando la medicina genómica. Así las cosas, aún existen necesidades no resueltas o solo parcialmente resueltas, entre ellas la sensibilidad y la sostenibilidad de los costes», señala Marc Van den Bulcke, coordinador del proyecto oncNGS(se abrirá en una nueva ventana) y director del Centro de Oncología en Sciensano(se abrirá en una nueva ventana), perteneciente al Instituto nacional de salud pública de Bélgica.
Definición del problema
El proyecto se estructuró en torno a un grupo de compradores integrado por ocho hospitales y organismos de salud pública de cinco países de la Unión Europea: Sciensano y el Instituto Jules Bordet en Bélgica, Instituto Curie y el Hospital Universitario de Lion en Francia, el Hospital Universitario Charité de Berlín y Universidad Ludwig-Maximilians de Múnich en Alemania, la Alianza contra el Cáncer en Italia y el Instituto Catalán de Oncología en España. OncNGS siguió un modelo de contratación precomercial(se abrirá en una nueva ventana), en el que se pidió a los proveedores que desarrollaran nuevas tecnologías capaces de responder a necesidades clínicas claramente definidas. El consorcio acordó en primer lugar los principales requisitos para las pruebas de secuenciación de nueva generación (NGS, por sus siglas en inglés), entre ellos la sensibilidad, el tiempo de respuesta, la asequibilidad, el intercambio de datos y distintos modelos de aplicación. Tras evaluar las soluciones ya disponibles, se lanzó una consulta abierta al mercado para determinar si los proveedores podían satisfacer dichas necesidades. Los resultados sirvieron de base para la convocatoria de licitación que dio inicio a la primera fase de desarrollo.
De los requisitos a las pruebas
En la fase 1, cuatro proveedores trabajaron en posibles diseños de tecnologías. Tres de ellos pasaron a la fase 2, en la que desarrollaron y probaron prototipos durante los doce meses siguientes. Dos sistemas preseleccionados desarrollados por Agilent Technologies Belgium(se abrirá en una nueva ventana) y la Universidad Católica de Lovaina(se abrirá en una nueva ventana) pasaron a la fase 3, centrada en el funcionamiento práctico de los sistemas de pruebas NGS. Los prototipos se implantaron y validaron tanto en las instalaciones de los proveedores como en siete centros de prueba, como el Instituto Catalán de Oncología (España), el Hospital Universitario de Lion (Francia) y el Instituto Jules Bordet (Bélgica), entre otros. Los sistemas se probaron con muestras clínicas, junto con el personal de los hospitales y los métodos de secuenciación ya existentes. El objetivo era evaluar el rendimiento, así como determinar si los sistemas eran viables desde el punto de vista técnico, financiero y comercial. «Queríamos desarrollar una solución que pudiera utilizarse en distintos entornos y que se ajustara a las necesidades reales de los hospitales», agrega Van den Bulcke.
El camino hacia la adopción
El objetivo a largo plazo de oncNGS no es solo mejorar las pruebas, con la consiguiente mejora del tratamiento de los pacientes, sino también facilitar su uso hospitalario y aumentar la sostenibilidad de los sistemas públicos de salud. En la conferencia final(se abrirá en una nueva ventana) del proyecto, celebrada en Bruselas en abril de 2026, se presentaron tanto los fundamentos técnicos como el valor clínico del trabajo, con aportaciones de Agilent Technologies Belgium y la Universidad Católica de Lovaina, cuyos sistemas se demostraron en los centros de prueba. Durante el proyecto se demostró cómo los compradores públicos pueden colaborar a escala transfronteriza para guiar el desarrollo de mejores herramientas de diagnóstico del cáncer. Los primeros resultados de la fase 3 también son alentadores: Las pruebas desarrolladas por Agilent Technologies Belgium y la Universidad Católica de Lovaina funcionan correctamente y parecen detectar un mayor número de alteraciones genéticas relacionadas con el cáncer y clínicamente relevantes para el tratamiento que las pruebas actuales. De confirmarse estos resultados, los pacientes podrían acceder a más opciones terapéuticas y de mayor calidad. «Un mejor acceso a una caracterización amplia del tumor puede traducirse en un diagnóstico más preciso y, cuando existen tratamientos disponibles, en más opciones para los pacientes», concluye Van den Bulcke.