Convertir los residuos en fertilizantes sostenibles
Los sistemas alimentarios europeos siguen dependiendo en gran medida de los fertilizantes minerales y fósiles, derivados de recursos finitos y de procesos de producción que consumen mucha energía. A su vez, se pierden grandes cantidades de nitrógeno y fósforo a través de las aguas residuales, lo que contribuye a la contaminación de los ríos, los suelos y los ecosistemas costeros.
De residuo a recurso
El proyecto P2GreeN(se abrirá en una nueva ventana), financiado con fondos europeos, aborda este reto transformando los flujos de residuos de origen humano en fertilizantes de origen biológico seguros. Se centra principalmente en la recuperación de nitrógeno y fósforo a partir de los excrementos humanos y las aguas residuales, y en la transformación de estos flujos en fertilizantes aptos para la producción agrícola. «Estas materias primas se han considerado tradicionalmente como meros residuos. P2GreeN los utiliza para reducir la dependencia de los fertilizantes fósiles importados», explican Isabell Szallies y Stefan Karlowsky, dos de los coordinadores del proyecto. Al recoger los nutrientes directamente en el lugar de origen, el proyecto permite una recuperación y un reciclaje más eficientes. Este método descentralizado también refuerza el vínculo entre las ciudades y las regiones agrícolas, lo que contribuye a crear sistemas alimentarios locales más resilientes en el marco de una economía circular. Las regiones piloto del mar Báltico, Alemania y España han demostrado cómo pueden funcionar en la práctica los flujos circulares de nutrientes. Otras regiones de Francia, Grecia, Hungría e Italia están estudiando posibles vías para su futura implantación.
Desarrollo de fertilizantes seguros y eficaces
El proyecto ha desarrollado varios productos fertilizantes innovadores a partir de nutrientes recuperados. Entre ellos se incluyen los fertilizantes líquidos y granulados derivados de la orina, así como el compost producido a partir de materia fecal tratada. Para garantizar la seguridad y el cumplimiento de la normativa, los materiales recogidos se someten a múltiples etapas de purificación y tratamiento. Por ejemplo, en la región piloto alemana, la orina se trata mediante nitrificación, filtración y evaporación para producir abono líquido, mientras que las heces se convierten en compost rico en nutrientes mediante procesos de higienización termófila y compostaje controlado. En Suecia, la orina estabilizada y secada se transforma en gránulos de abono. En los ensayos de campo, los fertilizantes P2GreeN ofrecen un rendimiento comparable al de los fertilizantes minerales convencionales. Los productos a base de orina aportan de forma eficaz nitrógeno y otros nutrientes necesarios para el crecimiento de los cultivos, mientras que el compost de heces proporciona un contenido de fósforo especialmente elevado para los suelos empobrecidos. Los análisis del ciclo de vida muestran que el impacto climático de la producción y el uso de estos fertilizantes es, en general, menor que el de las alternativas convencionales, aunque varía considerablemente en función de su contenido en carbono. No obstante, la reducción de las emisiones y de las necesidades energéticas en el tratamiento de aguas residuales, derivada de la eliminación de nutrientes de la orina, genera importantes beneficios medioambientales(se abrirá en una nueva ventana), mientras que el compost fecal presenta un elevado potencial de secuestro de carbono.
Fomentar la salud del suelo
El proyecto P2GreeN contribuye a objetivos medioambientales más amplios, entre los que se incluyen la mejora de la salud del suelo, la reducción de la contaminación y el secuestro de carbono. Los productos de compost aumentan el contenido de carbono del suelo y favorecen su fertilidad a largo plazo. Entre otras innovaciones destaca la incorporación de biocarbón de origen vegetal durante el compostaje, lo que ayuda a retener los nutrientes y a reducir las pérdidas al medio ambiente. En España, las aguas residuales recuperadas se combinan con una herramienta avanzada e inteligente de fertirrigación que mide el contenido de nutrientes y ajusta con precisión la aplicación de fertilizantes en función de las necesidades de los cultivos. Al evitar el exceso de fertilización, este sistema reduce la lixiviación de nitratos y protege la calidad de las aguas subterráneas. Uno de los principales objetivos de P2GreeN ha sido sentar las bases para que el proyecto se pueda replicar a mayor escala en toda Europa. Se han realizado más de ocho estudios de viabilidad en los que se han analizado distintos escenarios de implantación práctica. El proyecto también ha creado una plataforma de acciones replicables diseñada para ayudar a los responsables políticos y a las partes interesadas a identificar ubicaciones adecuadas en las que los flujos de residuos urbanos ricos en nutrientes puedan conectarse con terrenos agrícolas cercanos. «Al transformar los residuos en recursos valiosos y restablecer los ciclos de nutrientes entre las zonas urbanas y rurales, hemos demostrado cómo los sistemas circulares de fertilizantes pueden contribuir a una bioeconomía europea más sostenible y resiliente», concluye Szallies.