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Accelerating transformative climate adaptation for higher resilience in European mountain regions

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Fomentar la resiliencia climática en las regiones de montaña

Las zonas de montaña de Europa se encuentran entre las más espectaculares, pero también entre las más vulnerables al cambio climático. El proyecto MountResilience, financiado con fondos europeos, está ayudando a las comunidades locales a poner en marcha iniciativas piloto y a compartir las lecciones aprendidas de los esfuerzos de adaptación que han tenido éxito, lo que refuerza la resiliencia y garantiza la competitividad.

Las regiones montañosas de Europa, entre las que se incluyen los Alpes, los Dolomitas, los Pirineos y los Cárpatos, albergan a millones de personas y atraen a muchos más visitantes cada año. Sin embargo, el aumento de las temperaturas y la mayor frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos están afectando a los recursos hídricos, la agricultura, el turismo y los ecosistemas. El proyecto MountResilience(se abrirá en una nueva ventana), financiado en el marco de la misión de la Unión Europea sobre la adaptación al cambio climático(se abrirá en una nueva ventana), se desarrolla en seis regiones piloto y cuatro regiones replicadoras, con el objetivo de explorar respuestas a escala local al cambio climático y determinar si estos métodos podrían transferirse y ampliarse a otros lugares. Al proteger las economías de montaña de gran valor frente a los riesgos climáticos, reducir los costes a largo plazo de las infraestructuras y de los desastres, y desarrollar métodos de adaptación escalables, el proyecto contribuye a proteger la actividad económica regional y refuerza las condiciones para el crecimiento de los mercados de soluciones de resiliencia climática. «El objetivo principal es sentar las bases para una acción de adaptación eficaz», afirma la coordinadora del proyecto, Anna Giorgi, botánica medioambiental del campus UNIMONT de la Universidad de Milán(se abrirá en una nueva ventana). «Tenemos que comprender la situación actual antes de decidir cuál debe ser nuestro próximo paso».

Convertir los riesgos climáticos en medidas concretas

MountResilience utiliza el marco de análisis de riesgos y herramienta de apoyo a la adaptación regional(se abrirá en una nueva ventana), que ayuda a las autoridades a comprender los riesgos climáticos a los que se enfrentan y dónde centrar sus esfuerzos. Las regiones piloto se enfrentan a una amplia gama de retos, entre los que se incluyen la sequía, la gestión del agua, los cambios en los patrones turísticos, la disminución de la productividad de los pastos, las olas de calor y el riesgo de incendios forestales. En conjunto, muestran cómo las diferentes regiones de montaña se ven afectadas por el cambio climático y cómo responden en la práctica. En Gabrovo (Bulgaria), el objetivo es ayudar a las autoridades locales a reducir los riesgos climáticos y, a su vez, aprovechar mejor los limitados recursos hídricos. Además de las soluciones basadas en la naturaleza para la recogida de agua de lluvia y las herramientas de planificación de infraestructuras verdes, también se están probando sistemas de alerta temprana para incendios forestales y fenómenos meteorológicos extremos. En Piamonte (Italia), la atención se centra también en la gestión del agua mediante herramientas de apoyo a la toma de decisiones que ayudan a las autoridades de riego y a los agricultores a supervisar el uso del agua y a planificar para los períodos de sequía. En Laponia, el proyecto colabora con empresas turísticas y criadores de renos para comprender cómo los patrones climáticos cambiantes están afectando a los medios de vida tradicionales. En Rumanía, las actividades en Râu Sadului se centran en mantener la productividad de los pastos en condiciones climáticas cambiantes. «Las soluciones deben aplicarse con un método de responsabilidad compartida», señala Giorgi. Para ello, el equipo ha creado consejos locales en cada una de las seis regiones piloto, que reúnen a autoridades públicas, empresas, investigadores y representantes de la comunidad para aportar conocimientos locales y dar forma a las respuestas.

De la acción local a una adopción más amplia

Todas las soluciones probadas tienen algo en común: ayudan a las empresas y a las poblaciones locales a hacer frente a los efectos del cambio climático, protegiendo los medios de vida y los frágiles ecosistemas de los que dependen. El proyecto da ahora un paso más: sus cuatro regiones de réplica —Primorje-Gorski Kotar (Croacia), Friuli-Venecia Julia (Italia), Subcarpacia (Polonia) y Cataluña (España)— están estudiando qué ideas y métodos podrían resultarles útiles. Para apoyar el trabajo de replicación, el proyecto también ha desarrollado una base de datos de soluciones(se abrirá en una nueva ventana) que recoge ejemplos de medidas de adaptación exitosas y experiencias de regiones de montaña de toda Europa. La idea es sencilla: si una intervención ha funcionado en una zona, otras regiones pueden utilizar ese conocimiento para evaluar si podría funcionar en su caso, lo que les permite ahorrar tiempo y costes. «Estamos trabajando para concienciar sobre la importancia de las montañas, no como algo marginal, sino como una parte vital del territorio europeo, con particularidades que deben reconocerse y valorarse», concluye Giorgi.

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