El reciclaje de madera impulsa la economía de base biológica
Cada año se generan en la Unión Europea (UE) cerca de 47 millones de toneladas de residuos de madera, de los cuales actualmente solo se recicla en nuevos productos alrededor del 40 %. Existe un enorme potencial sin explotar en el reciclaje de productos de madera como el tablero de fibra, un panel a base de madera muy utilizado en la fabricación de muebles, el diseño de interiores y la construcción. Este fue el punto de partida del proyecto EcoReFibre, financiado con fondos europeos, que identificó la necesidad de métodos probados comercialmente y a gran escala para fomentar su adopción por parte de la industria. «La reutilización de fibras en materiales de alta calidad requería nuevas soluciones interdisciplinarias», afirma el coordinador del proyecto, Stergios Adamopoulos, de la Universidad Sueca de Ciencias Agrícolas(se abrirá en una nueva ventana). «Nuestro objetivo era facilitar un uso más inteligente de los materiales con una opción de reciclaje escalable a nivel industrial en grandes volúmenes. Nos centramos en todo momento en aumentar el suministro de residuos de alta calidad a gran escala y en crear modelos de negocio y mercados circulares».
Clasificación, desfibrado y reutilización de fibras
Para alcanzar sus objetivos, el proyecto llevó a cabo una serie de pruebas piloto con el fin de demostrar los avances en la clasificación de residuos de madera, la desfibración y la reutilización de fibras. Entre ellas se incluían tecnologías innovadoras para recuperar fibras de madera de los flujos de residuos con la calidad suficiente para producir nuevos tableros de fibra. Otra demostración reutilizó las partículas finas de madera para integrarlas en las capas superficiales de los tableros aglomerados, otro tipo de tablero a base de madera. «Las partículas más pequeñas del reciclaje de madera, conocidas como finos, suelen considerarse un subproducto de escaso valor», explica Adamopoulos. «Una de nuestras pruebas piloto demostró cómo, por el contrario, pueden integrarse en la producción de nuevos tableros aglomerados». El objetivo general de estas demostraciones era reducir la dependencia de las fibras vírgenes y allanar el camino hacia el uso de hasta un 25 % de fibras recicladas en los nuevos tableros de fibra. Se probaron y validaron soluciones prototipo siguiendo varias vías a escala industrial y económicamente viables, y se reciclaron en nuevos productos, como tableros a base de madera, aislantes y biocompuestos.
Aprovechar el potencial de mercado de los residuos de madera
Otro resultado importante del proyecto ha sido la hoja de ruta estratégica de EcoReFibre, cuyo objetivo es fomentar la circularidad y el potencial de mercado de los residuos de madera describiendo el contexto actual del mercado, destacando los retos y las oportunidades y formulando recomendaciones en materia de investigación y políticas. En cuanto a futuras actividades de investigación y desarrollo, la hoja de ruta identifica tres áreas clave de importancia. La primera es la necesidad de crear mercados viables de materias primas secundarias (es decir, la compraventa de material reciclable). En segundo lugar, se necesitan sistemas de datos mejorados para integrar los flujos de materiales y proporcionar información sobre el mercado. Por último, el proyecto aboga por una mayor optimización y desarrollo de tecnologías para la clasificación de residuos de madera, la extracción y limpieza de fibras, así como de tecnologías para la producción de paneles a partir de fibras recicladas.
Innovación tecnológica y orientación estratégica
En definitiva, el proyecto EcoReFibre ha demostrado que el reciclaje de tableros de fibra y residuos de madera maciza para convertirlos en productos de alto valor añadido, como nuevos tableros de fibra, es viable desde el punto de vista tecnológico y económico a escala industrial. El reto ahora es ampliar la escala y crear una economía circular viable en torno a los residuos de tableros de fibra de madera. «Las soluciones técnicas de EcoReFibre y nuestra hoja de ruta estratégica están en consonancia con los objetivos de la Estrategia de bioeconomía(se abrirá en una nueva ventana) y la próxima Ley de Economía Circular(se abrirá en una nueva ventana) de la UE», añade Adamopoulos. «Eso ayudará a la industria de los paneles de madera a reforzar su papel de liderazgo en la construcción de una Europa más resiliente y competitiva». En términos más generales, el proyecto ha demostrado cómo un sector puede impulsar la circularidad a través de la innovación tecnológica, respaldada en gran medida por la colaboración intersectorial. «Mantener la madera en los ciclos de materiales aporta el mayor valor añadido global», señala Adamopoulos. «Conserva el carbono incorporado en los nuevos productos, refuerza la bioeconomía circular de la UE y reduce la presión sobre los recursos vírgenes».