Envases reutilizables que satisfacen las necesidades de los consumidores
Prescindir de los envases de un solo uso es una forma en la que todos podemos contribuir a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, el consumo de agua y el uso de recursos. Sin embargo, la proporción total de envases reutilizables sigue siendo baja: en 2023 se generaron en la Unión Europea casi 80 millones de toneladas(se abrirá en una nueva ventana) de residuos de envases. Entre los principales obstáculos para ampliar la reutilización se encuentran la aceptación y el comportamiento de los consumidores, las preocupaciones sobre la contaminación de los productos y los retos logísticos de la cadena de suministro. «Entre los retos técnicos también se encuentra el desarrollo de envases que puedan soportar un uso repetido, el lavado y, en algunas aplicaciones, condiciones de funcionamiento exigentes», afirma Florence Isnard, coordinadora del proyecto BUDDIE-PACK(se abrirá en una nueva ventana), del Centro Técnico Industrial de Plásticos y Compuestos(se abrirá en una nueva ventana) (IPC) de Francia. «Algunas soluciones requirieron una optimización significativa antes de su implantación, especialmente en el caso de las aplicaciones para el sector de la restauración y la carne fresca. Se pueden obtener beneficios medioambientales y económicos, pero solo cuando se alcancen tasas de reutilización y de devolución suficientes, así como una eficiencia operativa adecuada».
Método sistémico de los envases reutilizables
El proyecto BUDDIE-PACK, financiado con fondos europeos, trató de abordar estos retos adoptando un método sistémico que abarcaba toda la cadena de valor. El proyecto combinó el diseño de envases, el desarrollo de materiales, la investigación sobre el comportamiento de los consumidores, la evaluación de la seguridad, la elaboración de modelos de negocio y demostraciones a gran escala. «En primer lugar, desarrollamos normas de diseño y soluciones de materiales para envases reutilizables; a continuación, validamos su durabilidad, seguridad y reciclabilidad», explica Isnard. «Desarrollamos prototipos de envases reutilizables, optimizamos los protocolos de lavado industrial y evaluamos la seguridad química y microbiológica». Paralelamente, el equipo estudió las percepciones de los consumidores y los requisitos empresariales. «Ello nos permitió identificar no solo soluciones técnicas, sino también las condiciones económicas, sociales y operativas necesarias para una implantación satisfactoria», añade Isnard. Por último, se llevaron a cabo varios proyectos piloto de demostración a gran escala en los sectores de la restauración, los servicios de comida para llevar, el envasado de comidas en supermercados y las aplicaciones de recarga. Los resultados se evaluaron utilizando metodologías de impacto medioambiental, económico y social para determinar en qué condiciones los sistemas de reutilización superan a las alternativas de un solo uso.
Implantación de sistemas de envases reutilizables con éxito
A través de estos casos de negocio, el proyecto demostró que los envases reutilizables pueden ser técnicamente viables, seguros y reciclables. «Logramos tasas de devolución de hasta el 99,2 % en el caso de las bandejas reutilizables para un proyecto piloto de comida para llevar, y demostramos la viabilidad de los ciclos industriales de lavado y reutilización», señala Isnard. Además, BUDDIE-PACK proporcionó directrices de diseño, orientación para los consumidores, recomendaciones sobre modelos de negocio y recomendaciones políticas para respaldar futuras normas europeas. «Al proporcionar datos contrastados sobre el rendimiento, la seguridad, la economía y el impacto medioambiental, BUDDIE-PACK puede ayudar a las empresas y a los responsables políticos a tomar decisiones informadas sobre dónde y cómo se pueden implantar con éxito los sistemas de envases reutilizables», señala Isnard. «El proyecto también ha puesto de manifiesto que los sistemas reutilizables deben evaluarse caso por caso: los beneficios medioambientales y económicos no son automáticos, sino que dependen de factores como la durabilidad, la eficiencia del lavado, la logística y las tasas de devolución».
Ampliación de los sistemas de reutilización prometedores
Los próximos pasos incluyen la ampliación de los sistemas de reutilización más prometedores y su validación en condiciones de mercado adicionales. También es necesario seguir trabajando para optimizar los sistemas de devolución, las operaciones de lavado, las estrategias de implicación de los consumidores y el rendimiento económico, factores que el proyecto identificó como decisivos para un despliegue exitoso. «Esperamos que BUDDIE-PACK contribuya a una transición realista y basada en datos hacia los envases reutilizables en Europa», afirma Isnard. «En lugar de promover la reutilización como una solución universal, el proyecto ayuda a identificar en qué casos la reutilización aporta los mayores beneficios medioambientales, económicos y sociales, y en qué condiciones». A largo plazo, señala Isnard, los resultados del proyecto ayudarán a las empresas y a los responsables políticos a desarrollar sistemas de envases reutilizables que sean prácticos para los consumidores, económicamente viables para las empresas y acordes con los objetivos de la economía circular europea.