Podría faltar poco para que el agua sustituyera al petróleo en muchas aplicaciones hidráulicas
La industria hace un uso abundante de los sistemas hidráulicos tradicionales alimentados con petróleo, desde el modelo por inyección de plástico hasta las aplicaciones de alta mar, pasando por las instalaciones de transformación de alimentos. Sustituyéndolos por bombas de agua se reducirían sustancialmente los niveles de contaminación y se elevarían los de seguridad in situ. Hoy día la tecnología de que se dispone restringe el uso de agua en la ingeniería hidráulica, si se tiene en cuenta que el diseño tradicional de los sistemas plantea problemas de estanqueidad cuando se utiliza agua. Con el propósito de salvar tales dificultades, el proyecto CRAFT ha desarrollado un prototipo de turbina de arco que reduce significativamente el número de piezas móviles. La turbina se compone de seis cilindros separados, de tal manera que el par generado por la presión del agua únicamente afecta al eje. El prototipo tiene integrado un nivel de presión de hasta 140 bares, lo que lo sitúa dentro de la escala habitual de las bombas hidráulicas. En términos generales, los resultados de eficacia obtenidos son satisfactorios, aun cuando el rendimiento en niveles de presión superiores aún no admiten comparación con los sistemas disponibles en el mercado.