Teledetección de la deformación por fluencia
Para mantener la seguridad operativa y maximizar la vida útil de las instalaciones industriales, los responsables necesitan programar periodos de cierre a efectos de mantenimiento. Éstos acarrean un elevado coste económico, cifrándose, la mayoría de las veces, en pérdida de productividad y cuidadosas inspecciones manuales. La empresa británica "ERA Technology", especializada en tecnologías de sistemas integrados, ha desarrollado, en cooperación con un consorcio de intereses industriales, educativos y científicos, un sensor de ondas acústicas de superficie, de ortofosfato de galio. Este microsistema admite temperaturas de hasta 600 grados centígrados y tiene una capacidad de transmisión inalámbrica que mide la energía almacenada por el sensor y la caracteriza en función de la información posicional de deformación. A continuación, la información se transmite a un sistema de interrogación a través de sencillas radiofrecuencias. Hasta la fecha, la tecnología ha sido sometida, con excelentes resultados, a ensayos en hornos de laboratorio y aplicaciones en un generador de energía eléctrica a base de carbón ubicado en España, quedando probada la viabilidad de los teledetectores inalámbricos en entornos adversos. Entre los planes de futuro de este proyecto cabe citar el diseño de un sistema capaz de vigilar la funcionalidad operativa de las instalaciones sin necesidad de costosos cierres e inspecciones. El proyecto tiene como objetivo adicional desarrollar esta tecnología hasta que el sensor pueda aguantar temperaturas superiores y operar en un sistema multicanal, de tal forma que el control de la detección de deformación y temperatura genere pruebas estadísticas útiles para predecir la vida útil y la situación operativa de la instalación de que se trate, sin que sea necesario emprender engorrosos periodos de cierre.