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The assessment of human exposure from natural, medical and occupational exposure and the associated risks

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Protección de los hogares frente a los niveles de radón

Los avances de la cartografía de zonas propensas a contener radón pueden impulsar los conocimientos existentes sobre el campo, a la vez que técnicas de mitigación efectivas pueden proporcionar alivio a los residentes de casas contaminadas por radón.

Cambio climático y medio ambiente

En años recientes, al pasar las personas el 90 por ciento de su tiempo en el interior de edificios, ha crecido la exposición a los contaminantes medioambientales interiores conforme ha venido disminuyendo la calidad del aire interior. La preocupación por la exposición al radón, particularmente, ha aumentado, al ser éste considerado un gas radiactivo natural que provoca la exposición humana a la radiación. Este contexto hace clara la necesidad de métodos que evalúen los niveles de radón en los hogares tanto como de técnicas parta aliviar la exposición al contaminante. Como primer paso, el trazado a gran escala de fuentes de radón ha venido progresando, a raíz de las mediciones llevadas a cabo en varios hogares. Se han cartografiado, a escalas diferentes, zonas propensas a contener radón en el Reino Unido. La norma ha sido el trazado con una resolución de cinco kilómetros, con resolución de un kilómetro en las áreas donde se hayan realizado medidas más detenidas. También se ha desarrollado un método para transferir datos sobre el radón en los hogares, conservando la información geográfica para permitir correlaciones con la geología, al tiempo que se mantiene la confidencialidad de los resultados sobre el radón. Las mediciones también han incluido la evaluación de la efectividad de diferentes técnicas de mitigación del radón, en construcciones nuevas y antiguas. La medida antirradón más eficaz que se ha encontrado han sido los suelos de hormigón elevados, cubiertos por una membrana en toda la superficie del suelo, con aberturas que permiten la ventilación del subsuelo. En casos en que son necesarias medidas de mitigación después de la construcción de la casa con suelos sólidos de hormigón, resultan eficaces los sumideros construidos en el subsuelo y fijados con ventiladores de extracción. En cambio, los suelos de madera elevados son más problemáticos al requerir el suministro de un flujo continuo de aire por el espacio del subsuelo. Finalmente, la ventilación de espacios interiores, mediante difusión de aire desde el techo, también resulta eficaz reduciendo los niveles de radón, mientras que el aumento de ventilación del subsuelo por simple adición de aberturas ha demostrado ser poco práctico.

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