Aprovechando el viento
Las fuentes de energía clásicas, como la energía del carbón o la energía nuclear, presentan serios inconvenientes. El hombre está buscando constantemente fuentes de energía alternativas y menos dañinas. El viento es una energía renovable prometedora. Sin embargo, hay algunos obstáculos que deben superarse. El viento es una fuente energética intermitente (o sea, no constante). La producción de energía varía cuando la fuerza del viento cambia y desaparece cuando el viento cesa. Las redes eléctricas requieren una disponibilidad de electricidad constante. Por ello los ingenieros deben desarrollar técnicas para almacenar la energía producida mientras el viento está soplando para usarla cuando no haya viento. El sistema de almacenamiento de energía de volante ("flywheel energy storage system", o FESS) es una técnica de este tipo. Se almacena la energía eólica en forma de energía cinética girando un volante de acero conectado mediante engranajes a la turbina eólica. Un grupo de científicos británicos emprendió un proyecto de investigación para desarrollar y ensayar dos nuevas configuraciones de FESS: una transmisión mecánica continuamente variable y una electrónica. Los sistemas de transmisión han sido construidos por dos socios industriales. Los investigadores británicos desarrollaron los sensores y controladores de acompañamiento. Los dos sistemas fueron instalados y evaluados en un lugar de prueba en el Reino Unido. Ambos dieron excelentes resultados, pero para diferentes tipos de aplicación. El sistema electrónico es apropiado para sistemas conectados a red que producen entre 10KW y 2MW de energía eléctrica. El sistema mecánico es más apropiado para pequeñas aplicaciones de hasta 300KW, como aplicaciones autónomas (genset diesel). Los resultados pueden aplicarse para apoyar redes eléctricas débiles o proporcionar pequeños suministros de energía ininterrumpible. Este trabajo está ayudando a alisar el camino para aprovechar el viento como fuente viable de energía.