Monitorización de la costa
La intervención del hombre, como el relleno artificial de playas o las construcciones de malecones, altera la morfodinámica costera con el fin de conservar el estado actual de las costas. La gestión de la costa pretende reducir el impacto de las actividades humanas evaluando el riesgo de los cambios a corto y largo plazo, bajo el prisma del uso óptimo de la zona costera. Así mismo, la monitorización de la batimetría costera más próxima resulta muy importante para la seguridad en la navegación y la detección de contaminación por aceite. Por consiguiente, los programas de monitorización costera, asistidos por innovadores instrumentos y técnicas, evalúan el estado de la costa a través de la medición de los parámetros medioambientales. Para poder evaluar el estado y los posibles riesgos en el medio ambiente de la zona costera, hace falta información temática real. El proyecto OROMA (Operational Optical and Radar Mapping of coastal zones) resolvió este problema estableciendo unos métodos para monitorizar y trazar los mapas de la batimetría costera próxima y los parámetros medioambientales relacionados. El equipo del proyecto OROMA trató de traducir los conocimientos científicos en información temática real para distribuirla a través de una red electrónica. Se creó un sistema integrado para una red de TI que conectaba a expertos responsables de la gestión costera, agencias de monitorización y público interesado con un sistema centralizado de bases de datos. Los interesados pueden acceder a la base de datos con una contraseña usando una interfaz gráfica de usuario, accesible por Internet. La información que los responsables de la gestión costera y los científicos reunieron durante las sesiones interactivas garantiza que ese sistema incluye todas las funciones básicas necesarias para presentar la información sobre la batimetría y la calidad del agua de un modo correcto y sucinto. Las tecnologías desarrolladas durante el proyecto pueden unirse a los resultados de otros proyectos comunitarios para formar un servicio de calidad del agua, dirigido a los organismos nacionales de monitorización responsables de implementar las directivas de la UE.