Nueva boya oceánica abarloada
Dada la dificultad de utilizar y mantener sensores en la profundidad del océano, no existen series temporales de distintos parámetros físicos y químicos. Concretamente, es muy escaso nuestro conocimiento sobre la evolución de los parámetros de la subsuperficie en el tiempo y el espacio. Para abordar esta cuestión, el Centro de Investigación del Medio Marino (MARUM) en Alemania dirigió el desarrollo de una nueva boya anclada en el marco del proyecto ANIMATE. Los sistemas anclados sirven para operaciones en lugares lejanos y ofrecen un buen grado de flexibilidad. La principal novedad de la nueva boya es que los datos que se recogen con los sensores sumergidos se pueden transmitir a los científicos que están en tierra en tiempo real. Esto no solamente permite acceder y analizar inmediatamente los datos, sino avisar también rápidamente de las averías en el equipo. La clave fue construir plataformas giratorias conductoras para poder transmitir los datos inductivos a través de un cable que sujeta la boya para que no se desplace. De este modo, las mediciones de los sensores colocados a 1500 metros bajo la superficie pueden enviarse al receptor de la superficie. Se implementaron soluciones de telecomunicación por satélite en los sistemas ARGOS y ORBCOMM. MARUM y sus socios desean promover el prototipo de ANIMATE entre organizaciones implicadas en la monitorización de las aguas profundas. También trabajan para mejorar la durabilidad del buque de la superficie que lleva el transmisor por satélite para evitar que genere daños en la pesca u otros riesgos.