Skip to main content

T cell immunity and ageing

Article Category

Article available in the folowing languages:

Daños genéticos en sistemas inmunológicos de ancianos

La vulnerabilidad frente a las enfermedades infecciosas y el cáncer no son sino dos consecuencias del envejecimiento del sistema inmunológico. Los investigadores han examinado las razones moleculares que subyacen a los mecanismos de las personas que han envejecido sin problemas.

Salud

El envejecimiento de las células recibe mucha atención mediática y científica. No es un ámbito exclusivo de la industria cosmética y nutracéutica. La terapia farmacéutica constituye un ámbito potencialmente masivo, dado que el envejecimiento celular es el responsable de muchas de las enfermedades degenerativas que son muy evidentes entre los mayores. El proceso de envejecimiento tiene múltiples facetas y un aspecto importante es el envejecimiento del sistema inmunológico. Sin las consecuencias discapacitadoras de enfermedades como el cáncer, a menudo resultado de un sistema inmunológico en peligro, el proceso de envejecimiento no significaría necesariamente una reducción semejante de la calidad de vida. Los socios del proyecto T-CIA, financiado con fondos comunitarios, investigaron la base genética del envejecimiento en linfocitos T humanos, uno de los principales agentes del sistema de defensa adaptativo. El equipo de la Universidad de Trent en Nottingham investigó el daño genético de las células T humanas y su capacidad para reparar estos errores y, para ello, fueron envejecidas in vitro. Se estudiaron clones de células T (CCT) de tres grupos de edad principales: 26, 45 y 80 años. Los clones fueron observados en cultivo hasta ser sometidos a apoptosis o muerte celular programada. Las células también fueron sometidas a varios agentes químicos que deterioran el ADN y a irradiación ultravioleta. Se estudiaron dos sistemas de reparación. En concreto, el PARP, una enzima poli (ADP-Ribosa) polimerasa que activa y atrae enzimas reparadoras del ADN y el sistema MMR (reparación de un desapareamiento). Los dos mecanismos se vieron perjudicados durante el envejecimiento celular en las dos muestras más jóvenes, pero en las células del grupo de 80 años parece que eran más eficaces. Asimismo, parece que los donantes de mayor edad tenían intacto el ADN en la zona del telomero, según una nueva técnica de hibridación fluorescente in situ (FISH). El telomero se encuentra en los extremos de los cromosomas y tiende a desintegrarse con cada división celular. La teoría es que esta región protege ADN valioso en el extremo inferior del cromomosa y su desorganización hace que la célula que está dividiéndose cometa errores genéticos. Con más investigación se podrán descubrir los mecanismos genéticos y moleculares que hacen que algunas personas envejezcan con más facilidad y bienestar que otras. Desde el punto de vista de la resistencia a las enfermedades y el cáncer en concreto, el envejecimiento del sistema inmunológico posee, sin duda, algunas claves importantes.

Descubra otros artículos del mismo campo de aplicación