¿Por qué hay tan poco hierro en los entornos marinos?
El hierro participa en numerosos procesos biológicos, pero normalmente se acumula en forma de óxidos y superóxidos, que no pueden ser utilizados por los microorganismos de manera inmediata. Para convertir el hierro en una forma soluble, las bacterias liberan moléculas solubilizadoras denominadas sideróforos. Los niveles de hierro en el agua de mar se encuentran en el rango de picomolar a nanomolar, debido a su baja solubilidad y a su rápida captación por el fitoplancton. El proyecto FeBOL («Ligandos orgánicos de unión al hierro») ha supuesto un esfuerzo conjunto de varios biólogos marinos con el objetivo de estudiar si los bajos niveles de hierro en el agua de mar se deben a la acción de los sideróforos. Los miembros del proyecto emplearon una resina hidrofóbica y una técnica de filtración para aislar los ligandos de unión a hierro naturales y determinar tanto su composición química como su concentración de hierro. Se recolectaron muestras de diversos entornos marinos, procesándose para separar los complejos formados por el hierro y los ligandos. Mediante la combinación de cromatografía líquida y espectrometría de masas, los investigadores del proyecto fueron capaces de detectar y extraer el 30 % del total de los complejos naturales formados por hierro y ligandos que se encuentran en el agua del mar. La sensibilidad de esta técnica reveló la presencia de diferentes ligandos del hierro, con básicamente tres niveles de polaridad. Tal y como mostraron los resultados del estudio, el ligando presente en los complejos hierro-ligando influye en la captación de hierro por el fitoplancton. De forma global, el proyecto FeBOL ha mejorado nuestro conocimiento sobre los mecanismos de los sideróforos, así como sobre su efecto en la captación y la regulación del hierro por el fitoplancton. Se espera que los descubrimientos del proyecto tengan importantes implicaciones en el mantenimiento de la ecología marina.