Comenzando a desvelar uno de los misterios del Universo
El proyecto He Neutrino IceCube («Astronomía de neutrinos de alta energía con IceCube: hacia la detección de neutrinos procedentes de ráfagas de rayos gamma (GRB)») se desarrolló con el fin de preparar a un nuevo investigador para colaborar en IceCube y, a la vez, mejorar el conocimiento de la astronomía de los neutrinos. IceCube es una inmensa matriz de fotodetectores enterrada a unos 2 km de profundidad bajo el hielo antártico, en el Polo Sur, y es el mayor detector de neutrinos del mundo. La detección de neutrinos emitidos teóricamente en las GRB podría resolver el misterio del origen de estos rayos cósmicos, una cuestión que ha desconcertado a los astrónomos durante más de un siglo. En esta primera parte del proyecto He Neutrino IceCube, el investigador beneficiario se centró en mejorar la reconstrucción y el análisis de los datos obtenidos en el canal en cascada de IceCube. En particular, se modificó el software con el fin de mejorar la separación de la señal del ruido en las rutinas de detección, puesto que la señal inducida por neutrinos es bastante débil en comparación con el ruido de fondo inducido por los rayos cósmicos. Estas modificaciones son esenciales para mejorar la capacidad de IceCube. Los investigadores de este proyecto, financiado por la Unión Europea, esperaban poder aprovechar estas mejoras para buscar, y tal vez detectar, neutrinos procedentes de GRB. Los avances en esta área podrían llevarnos un paso más cerca de la solución de por lo menos uno de los misterios del Universo.