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Reportaje - Protección de la privacidad en la era del Internet móvil

¿Cuánta información de cada usuario circula por Internet? Si se trata de un usuario muy aficionado a sitios de redes sociales como Facebook, un miembro de comunidades virtuales de videojuegos como World of Warcraft o Travian, o que tiene aplicaciones de geolocalización en un teléfono móvil, probablemente la cantidad de información sea más de la que se imagina. Gracias a fondos europeos, un equipo de investigadores está desarrollando tecnología destinada a proteger la privacidad y garantizar la confianza en la actual época de la comunicación móvil, en la que las redes sociales, las etiquetas de geolocalización y la información contextual están a la orden del día.

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«Hay quien dirá que no le preocupa a cuánta información sobre él o ella se puede acceder en Internet, que no tiene nada que ocultar, pero nadie en su sano juicio debería consentir que circule información privada suya por Internet», aseveró el profesor Kai Rannenberg, director de la cátedra Deutsche Telekom sobre negocios móviles y seguridad multilateral de la Universidad Goethe de Frankfurt (Alemania). Por ejemplo, nadie querría que los datos de su tarjeta de crédito se publicasen a la vista de todo el mundo, o que llegaran fotos comprometedoras a ojos de familiares o compañeros de trabajo, o que cualquiera pudiera saber su ubicación exacta en todo momento. Pero lo cierto es que todos esos datos pueden terminar en Internet y caer en manos inadecuadas, bien porque alguien la coloca ahí creyendo -erróneamente- que sólo pueden verla determinadas personas de confianza o bien, como cada vez ocurre con más frecuencia, porque ciertas aplicaciones divulgan automáticamente tal información, un problema habitual sobre todo con las aplicaciones de geolocalización y las redes sociales con funciones de ubicación en los teléfonos móviles inteligentes. «Mucha gente no lee la letra pequeña de los acuerdos, donde se indica cómo podría utilizarse la información que introducen los usuarios en las redes sociales. Muchos tampoco configuran los parámetros de privacidad o no entienden siquiera en qué consisten. A veces los administradores también modifican algún aspecto de su política o sus prácticas en relación con la privacidad», señaló el profesor Rannenberg. Pero si la tecnología de la información ha generado problemas de privacidad, ¿no puede aplicarse también para solucionarlos? Este era el cometido del proyecto PICOS («Administración de la privacidad y las identidades para servicios a comunidades»), una iniciativa pionera coordinada por el profesor Rannenberg y su equipo en la que participaron once socios académicos e industriales de siete países europeos. Gracias a una financiación de 4 millones de euros adjudicada por la Comisión Europea, los investigadores de PICOS estudiaron soluciones tecnológicas para proteger la privacidad y garantizar la confianza en las redes sociales, con especial atención a los usuarios que acceden a servicios desde dispositivos móviles. Así desarrollaron una serie de conceptos y herramientas diseñados para que los usuarios puedan proteger su información privada y delicada sin por ello perder la capacidad de relacionarse e intercambiar la información que deseen con quien quieran. La aplicación de PICOS, diseñada para instalarse en teléfonos móviles inteligentes, incluye funciones que permiten administrar identidades, controlar flujos de información, compartir archivos con seguridad, difuminar información de geolocalización y alertar a los usuarios, de manera dinámica e inteligente, cuando realizan actividades en Internet que pueden afectar a su privacidad. El sistema se diseñó consultando a tres comunidades posibles de usuarios finales: aficionados a la pesca deportiva, aficionados a los videojuegos y taxistas empleados por cuenta propia. En la primera comunidad (de Austria y Alemania) y en la segunda (de Austria y República Checa) también se hicieron pruebas «sobre el terreno» con la plataforma terminada y con las aplicaciones en sus smartphones. Mi identidad y mi ubicación... aproximadas «El objetivo de PICOS es facilitar la gestión de la información y ayudar al usuario a comprender con claridad qué datos comparte y con quién. Esto es importante en todas las redes sociales, pero sobre todo cuando hay de por medio información de localización, que puede ser muy delicada», explicó el profesor Rannenberg. Los usuarios pueden, por ejemplo, valerse de la plataforma para crear identidades parciales destinadas a usos distintos. Pueden preparar un perfil más completo para relacionarse con amigos de confianza en una red social en Internet y, en cambio, mostrar mucha menos información sobre sí mismos a los meros conocidos, el resto de usuarios de la comunidad o el público en general. Asimismo, pueden controlar los flujos de la información que se introducen en la comunidad o en subgrupos de ésta, y gestionar con facilidad los archivos que desean compartir y con quién. «El caso de los aficionados a la pesca muestra claramente las ventajas de la plataforma», afirmó el profesor Rannenberg. «Hay muchos colectivos que podrían beneficiarse de esta tecnología, pero escogimos a los aficionados a la pesca deportiva por ser una comunidad especialmente apta para las redes sociales móviles. Son usuarios que desean compartir y descubrir información sobre la localización de los peces, están diseminados geográficamente y disponen de tiempo, mientras esperan que el pez pique, para entrar en la red social a través de su dispositivo móvil. Al mismo tiempo, tampoco quieren divulgar demasiada información, por ejemplo, no quieren que todo el mundo se entere de su lugar preferido para pescar.» Usando una identidad, un aficionado a la pesca puede consultar al conjunto de su comunidad acerca de cebos y condiciones del agua en determinada zona. Si quiere presumir de una captura puede publicar una foto, usando otra identidad distinta, para que la vea sólo un grupo de sus amigos más íntimos. Otra función llamada Privacy Advisor vigila de manera inteligente las interacciones del usuario y le avisa de inmediato si se dispone a publicar información privada que podría ser delicada. «Privacy Advisor realiza una especie de comprobación para asegurarse de que el usuario es plenamente consciente de lo que publica en Internet y de quién podrá verlo», apuntó el profesor. Rannenberg. Otra prestación de la plataforma de PICOS es la difuminación de la geolocalización, diseñada para ofrecer información suficiente pero no excesiva. Muchas redes sociales y aplicaciones con características de localización que funcionan en dispositivos móviles muestran la ubicación exacta del usuario; en cambio, esta prestación de PICOS «difumina» la situación mostrando toda la zona dentro de determinado radio. «El usuario puede definir el grado de precisión (un radio de 500 metros, 1 kilómetro o 5 kilómetros). Así el sistema sólo indicará su localización aproximada», precisó el coordinador del proyecto. «Para que no se les pueda ubicar con precisión, su situación no se corresponderá exactamente con el centro de la zona difusa mostrada.» Mientras que los aficionados a la pesca podrían valerse de esta prestación para no desvelar los mejores lugares, los aficionados a los videojuegos en línea (otro de los colectivos en los que se ensayó PICOS) la consideraron útil para trazar una línea divisoria entre su «vida virtual» y su vida real. «Los juegos en línea con múltiples jugadores, como World of Warcraft, están en funcionamiento siempre y a todas horas; aparte de jugar, los miembros de esta clase de comunidades lúdicas pasan tiempo chateando, planificando y definiendo estrategias con otros jugadores en foros virtuales. Pero muchos, sea por razones personales o profesionales, prefieren que no se mezcle demasiado su vida virtual con su vida real, y para esto son de utilidad las identidades virtuales parciales y la difuminación de la geolocalización», aseguró Christian Kahl, investigador de PICOS. Los aficionados a la pesca deportiva y a los juegos online no son más que un par de ejemplos de comunidades a las que beneficiaría una mejor gestión de la privacidad y de la confianza en Internet .«Los conceptos que definimos en PICOS son aplicables en cualquier ámbito en el que un usuario publique información en Internet, desde taxistas hasta personas de negocios», apuntó el profesor Rannenberg. «A medida que aumente el número de personas que se integran en comunidades virtuales y que la sociedad siga primando el conocimiento, seguirá cobrando importancia garantizar la confianza y proteger la privacidad.» Los integrantes del consorcio de PICOS siguen investigando en este ámbito en un intento por asegurarse de que su trabajo ejerza efectos duraderos. Así, por ejemplo, la PYME alemana asociada IT-Objects ya ha desarrollado una versión para Android de la aplicación PICOS para su uso en programas comerciales y de ocio. La investigación de PICOS fue subvencionada por el Séptimo Programa Marco (7PM) de la Unión Europea. Enlaces útiles: - sitio web del proyecto PICOS - ficha informativa del proyecto PICOS en CORDIS Artículos relacionados: - Reportaje - Más discreción en Internet - Una tecnología innovadora al servicio de la protección de la identidad y la privacidad - Repaso a proyectos comunitarios destacados sobre confianza y seguridad informática