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Reportaje - Más recursos para las PYME gracias a un enfoque pionero de la computación en la nube

El diseño ecológico y sostenible es el santo y seña de los arquitectos de hoy en día. Existe la necesidad de construir edificios en todo el mundo que ahorren energía y tengan un impacto medioambiental mínimo, pero su diseño no resulta tarea fácil, puesto que deben tenerse en cuenta numerosos factores, entre ellos la ubicación, la geografía, el clima y el coste. Ahora una empresa naciente pionera, dotada de fondos de la Unión Europea, se ha propuesto solucionar el problema mediante una serie de avances en la computación en la nube.

Economía digital

Collaboratorio, gabinete estratégico italiano de arquitectos e ingenieros civiles, ha creado Green Prefab con el fin de proporcionar servicios y aplicaciones de computación en la nube con una vocación colaborativa que ayuden a arquitectos, ingenieros y constructores de todo el mundo a diseñar, simular y analizar el impacto medioambiental de los edificios. Esta nueva empresa tecnológica es una consecuencia directa de la participación de Collaboratorio en el proyecto VENUS-C *, una iniciativa a la que la Comisión Europea otorgó fondos por valor de 4,5 millones de euros y que se dedica a ayudar a investigadores y PYME de muy diversas disciplinas científicas a acceder a una infraestructura de computación en la nube abierta y de calidad industrial. «Green Prefab constituye uno de los logros más destacados de VENUS-C, pues es un ejemplo de espíritu emprendedor respaldado por un apoyo financiero a pequeña escala por parte de la administración regional y complementado con una inversión privada que ha ayudado a poner en marcha esta nueva empresa», declaró Andrea Manieri, director del proyecto VENUS-C y perteneciente al grupo de tecnologías de la información y la comunicación (TIC) Engineering Ingegneria Informatica SPA (Italia). La plataforma Green Prefab permite al arquitecto determinar qué tipo de diseño es más adecuado para un edificio conforme al contexto ambiental y urbano local. Cuenta con instrumentos con los que simular y visualizar su impacto medioambiental y su ciclo vital. Al brindar acceso «en la nube» a los potentes recursos de almacenamiento, software y computación distribuida facilitados por Microsoft Azure, dicha plataforma habilita a los investigadores de Green Prefab para identificar tendencias en el diseño de los edificios, realizar estudios de extrapolación y facilitar asesoramiento sobre retos habituales relacionados con el impacto medioambiental. «El primer prototipo estaba pensado para ofrecer una visualización tridimensional. Ahora estamos enfrascados en integrar herramientas al servicio de la eficiencia ecológica», explicó el director ejecutivo de Collaboratorio, Furio Barzon. «Nos sentimos como aquellos pioneros que avanzaban en la dirección correcta hacia un filón de oro virgen.» Collaboratorio es una de las siete entidades asociadas al proyecto que están trabajando en aplicaciones concretas de computación en la nube en campos específicos. A esto se suman quince proyectos piloto a los que el equipo de VENUS-C concedió financiación inicial para impulsar el desarrollo de una infraestructura en la nube interoperable y fácil de usar siguiendo un enfoque centrado en el usuario. Varios otros usuarios de VENUS-C, entre ellos PYME y empresas tecnológicas incipientes, trabajan para desarrollar tecnologías viables desde el punto de vista comercial a raíz de su participación en el proyecto. Desde descubrimiento de fármacos hasta seguridad marítima, todo en la nube Molplex, una joven empresa tecnológica con sede en el Reino Unido, se está valiendo de la infraestructura de computación en la nube creada por VENUS-C para realizar computaciones moleculares de cara al descubrimiento de fármacos. De este modo se agilizan las tareas conducentes al desarrollo de nuevos medicamentos que podrían salvar vidas. «Esta aplicación nos permite estimar con rapidez la actividad de nuevos compuestos químicos en el organismo humano», explicó el cofundador de Molplex, Vladimir Sykora. «Gracias a la plataforma de VENUS-C, en unas pocas semanas podremos realizar computaciones moleculares que en nuestros servidores habrían requerido un año.» Pero el ahorro de tiempo de computación y procesamiento no es la única ventaja de la infraestructura en la nube. Para DFRC, una pequeña empresa suiza, el aspecto clave es la escalabilidad. Valiéndose de recursos facilitados por VENUS-C, esta empresa participa en un proyecto emblemático de la UE llamado PERSEUS cuyo objetivo es reforzar la seguridad y la protección en las fronteras marítimas de Europa combatiendo la inmigración ilegal, la delincuencia y el contrabando mediante la mejora del acceso en tiempo real a datos marítimos y de navegación. «La escalabilidad de nuestra plataforma, gracias la infraestructura de VENUS-C, nos permitirá afrontar el crecimiento futuro por cuanto se refiere a buques vigilados en tiempo real y la usabilidad para los operadores», explicó el director de tecnología de DFRC, Erel Rosenberg. En el caso concreto de las PYME, quizás las mayores ventajas de la computación en la nube sean el coste y la accesibilidad. A diferencia de lo que sucede con otros sistemas de computación distribuida, no es necesario adquirir bancos de servidores y ordenadores, comprar caros programas informáticos ni embarcarse en complicados procesos de aprendizaje. Los recursos en la nube se pueden utilizar como y cuando se necesiten con un coste relativamente bajo y se puede acceder a ellos mediante una sencilla interfaz en un buscador web. «El hecho de no tener que asumir grandes costes ni inversiones iniciales puede influir de manera determinante en la buena marcha de un negocio pequeño», destacó Manieri. «En lugar de adquirir y configurar una pequeña "granja de servidores" que permita asumir un volumen de trabajo máximo estimado -lo cual suele obligar a realizar un cálculo al alza para cumplir un acuerdo correspondiente a determinado nivel de servicio- se pueden alquilar recursos en una infraestructura pública en la nube. Dichos recursos se pueden adquirir en el portal del proveedor de la infraestructura.» En el marco de VENUS-C se llevó a cabo un caso de prueba en el que quedó demostrado que la velocidad de procesamiento se multiplicaba por diez en comparación con la opción de que una PYME utilice el software por sí misma, opción que implica el uso de recursos cuyo coste mensual asciende a unos 1 000 euros. En términos sencillos: «Se puede adaptar la escala de los recursos informáticos según las necesidades sin tener que realizar grandes inversiones de capital, un aspecto vital para la buena marcha de nuestro pequeño negocio», destacó Sykora, de Molplex. En términos más generales, la computación en la nube ofrece oportunidades importantes de colaboración entre entidades académicas y PYME con una actividad investigadora importante .Por ejemplo, RISC-Software, con sede en Austria, está sacando partido a la experiencia acumulada en VENUS-C para facilitar la transferencia de tecnologías entre el ámbito científico y el industrial. En colaboración con la Universidad de Málaga (España) y la Universidad Johannes Kepler de Austria, esta empresa está sacando partido a las posibilidades de colaboración que ofrece la computación en la nube y beneficiándose del enfoque abierto aplicado en el proyecto VENUS-C. De manera similar, Green Prefab, la empresa surgida de Collaboratorio, coopera en el marco de otras iniciativas piloto de VENUS-C dedicadas a la ingeniería civil con la Universidad Politécnica de Valencia (España) para aplicaciones de análisis estructural de edificios y con la Real Academia Danesa en el tema de la eficiencia energética. Estas colaboraciones suponen ejemplos claros de las ventajas de la evolución cada vez más rápida hacia una «ciencia abierta» .«La ciencia abierta es un concepto que empieza a ganar adeptos; representa una fórmula nueva de hacer ciencia consistente en compartir y acceder a resultados de investigaciones desde fases muy tempranas, en acceder a recursos de computación escalables en nubes comerciales fáciles de usar a un coste asequible», explicó Fabrizio Gagliardi de Microsoft Research Connections, coordinador de la «junta de gestión de proyectos» de VENUS-C. «En virtud de este nuevo enfoque, los investigadores pueden sacar partido a los hallazgos de otros investigadores y realizar descubrimientos nuevos antes imposibles. Microsoft Research tiene fe en este planteamiento y por ello ha invertido recursos considerables de Azure para ayudar a VENUS-C a cumplir todos sus objetivos con la ayuda de sus centros europeos de innovación.» VENUS-C recibió fondos para investigación del Séptimo Programa Marco (7PM) de la Unión Europea. * VENUS-C: «Entornos virtuales multidisciplinarios mediante infraestructuras en la nube». Enlaces útiles: - sitio web del proyecto VENUS-C - ficha informativa de VENUS-C en CORDIS Artículos relacionados: - Reportaje - Una infraestructura en la nube abierta, centrada en el usuario y al alcance de la comunidad científica - Reportaje - Salvar los ecosistemas naturales con ecosistemas de infraestructuras electrónicas y de datos abiertos - Exhibición de modelos climáticos sobre la pasarela de la supercomputación - Reportaje - Computación en la nube en tiempo real - Un proyecto europeo facilitará la cooperación y las decisiones mediante entornos intensivos en datos - La infraestructura Grid paneuropea inicia una nueva etapa - Computación en grid contra el Alzheimer - D4Science-II impulsa una revolución en los recursos científicos electrónicos