Análisis del sistema linfático
La falta de vasos linfáticos, o la presencia de daños en estos, puede causar hinchazón de las extremidades que, en ocasiones, llega a motivar la amputación de los miembros afectados. Y lo que es más importante, como el transporte de las células cancerosas durante la formación de metástasis también se ve facilitado por el sistema linfático, resulta todavía más urgente avanzar en la comprensión de su desarrollo y funcionamiento. Los socios del proyecto financiado por la Unión Europea Lymphangiogenomics («Descubrimiento del genoma completo y análisis funcional de nuevos genes responsables de la linfangiogénesis») se propusieron determinar cómo se forman los vasos linfáticos y qué genes son importantes para el desarrollo y funcionamiento del sistema linfático frente al vascular o sanguíneo. Con este fin, utilizaron un enfoque de genoma completo para inactivar o reducir la expresión de varios genes en los genomas de sistemas modelo como el ratón o el pez cebra. Los científicos descubrieron que, en la retina de ratones, la formación de nuevos vasos sanguíneos está mediada por el factor de crecimiento endotelial vascular A (VEGF-A) a través de células endoteliales especializadas denominadas células punta o guía («tip cell»). Además aportaron pruebas de que este proceso se activa por la vía de señalización Notch, lo que hizo pensar a los investigadores que algunos moduladores de la vía de Notch tales como los inhibidores de la gamma-secretasa, desarrollados inicialmente para la enfermedad de Alzheimer, podrían utilizarse como reguladores farmacológicos de la angiogénesis. El estudio Lymphangiogenomics aportó conocimientos fundamentales sobre la base molecular y celular de la linfangiogénesis que se espera puedan llevar al desarrollo de terapias novedosas para manipular el crecimiento de los vasos linfáticos.