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Grandes logros de IDT — Banda ancha totalmente óptica más barata, rápida y ecológica

Un equipo de investigadores europeos está estudiando maneras nuevas de aprovechar la tecnología de la fibra óptica para ofrecer un acceso a Internet de velocidad ultra alta incluso en las zonas más apartadas de Europa, y además a un coste inferior y con menos perjuicio para el medio ambiente. Son objetivos ambiciosos, pero ciertamente se necesitan soluciones innovadoras que refuercen la economía digital de Europa y generen empleo.

Economía digital

El pasado mes de enero, un equipo de investigadores financiado con fondos de la UE anunció su propósito de transformar las futuras redes de comunicaciones del continente. Tras un periodo de análisis redactaron un plan consistente en diseñar y, posteriormente, mostrar el funcionamiento de una «arquitectura completa de extremo a extremo, y de las tecnologías pertinentes, para establecer una red óptica "a prueba del futuro", sostenible desde el punto de vista medioambiental, económicamente viable y dotada de eficiencia energética». «Sencillamente, los objetivos son ahorrarle a Europa miles de millones en los costes de la infraestructura para banda ancha y ofrecer un acceso más económico, veloz y ecológico a servicios en Internet favorecedores del empleo allí donde más se necesitan», explicó el director del proyecto, Marco Ruffini del Centro de Investigación en Telecomunicaciones del Trinity College de Dublín (CTVR, Irlanda). Este proyecto de treinta y seis meses de duración, titulado «Distributed core for unlimited bandwidth supply for all users and services» (DISCUS), corre a cargo de un consorcio formado por socios de los ámbitos académico y empresarial, entre ellos destacadas empresas de telecomunicaciones y equipamiento como Telefónica, Telecom Italia, Alcatel-Lucent y Nokia-Siemens. DISCUS aborda frontalmente el reto que plantea la creciente demanda en Europa de una transmisión de datos de mayor calidad, y de los servicios asociados —para aplicaciones como la telemedicina y la visualización de vídeos que comportan un gran consumo de ancho de banda— a través de redes de banda ancha superrápidas y siempre conectadas. El ministro irlandés de Comunicaciones, Pat Rabbitte, declaró en un acto oficial de inauguración del proyecto en Irlanda que «una prioridad para la Presidencia irlandesa del Consejo de la UE consiste en fortalecer la economía digital de Europa avanzando en aspectos como el despliegue de redes de banda ancha de alta velocidad». Después añadió que este proyecto de telecomunicaciones proporcionará resultados concretos beneficiosos tanto para Irlanda como para el resto de Europa, además de poner de manifiesto los vínculos fundamentales que existen entre la investigación y el mundo de la empresa y que conducen en última instancia a la creación de empleo. Empezar de cero «La arquitectura tendrá una eficiencia energética ultraelevada, será sencilla de operar y mantendrá su solidez frente a la introducción de nuevas tecnologías. En otras palabras, las redes de Europa quedarán "a prueba del paso del tiempo"», destacó el coordinador de DISCUS, David Payne, coinvestigador principal del CTVR. Pero ello requiere plantear desde cero todo el diseño de la arquitectura, empleando tecnologías ópticas en toda la red fija, sin distinciones entre los nodos de la red separados tradicionalmente (es decir, los puntos de acceso central, regional y urbano). «Con el uso generalizado de tecnologías ópticas avanzadas se obtendrá una banda ancha y una flexibilidad inimaginables hasta ahora», predijo el Dr. Ruffini, profesor ayudante de arquitecturas de redes ópticas. Una característica excepcional será el «principio de equivalencia», por el que se dota a todos los puntos de acceso a la red de igual ancho de banda y capacidad a nivel de servicios. De este modo, se servirán directamente al usuario anchos de banda centrales típicos de entre 10 y 100 Gb/s o incluso más. Esto se traduce en que todo usuario podrá disfrutar de una experiencia en línea de gran calidad y manejar volúmenes de datos inmensos, sin importar su ubicación, esté cerca de una red principal o en un pueblo apartado. Otra ventaja de la apuesta total por lo óptico en el proyecto DISCUS es que habilitará una integración perfecta entre las redes ópticas fijas e inalámbricas, proporcionando un «backhauling» (redes de retorno) rentable para el tráfico por las redes de acceso móviles e inalámbricas y sin perjuicios en cuanto a latencia y ancho de banda. Este enfoque integrado y racionalizado establecerá además un entorno normativo más sencillo y competitivo que estará controlado por los clientes y usuarios, no por los proveedores de los servicios ni las operadoras de redes. Este hecho, a su vez, se ajusta a los propósitos de la UE en cuanto a la creación de un mercado único digital, según se señala en su iniciativa de la Agenda Digital para Europa. - Nombre completo del proyecto: «Distributed core for unlimited bandwidth supply for all users and services» - Acrónimo del proyecto: DISCUS - página web del proyecto DISCUS - Número de referencia del proyecto: 318137 - Nombre/país del coordinador del proyecto: David Payne, Marco Ruffini, Trinity College de Dublín, Irlanda - Coste total del proyecto: 11 722 067 euros - Aportación de la Comisión Europea: 8 112 824 euros - Inicio y finalización del proyecto: noviembre de 2012 a octubre de 2015 - Países de los socios restantes: Bélgica, Francia, Alemania, Italia, Irlanda, España, Suecia, Reino Unido