Skip to main content

Article Category

Article available in the folowing languages:

Un reactor anaeróbico para el tratamiento de las aguas residuales procedentes de la industria alimentaria

El tratamiento de las aguas residuales originadas por la industria alimentaria es caro e ineficaz. Unos científicos de la Unión Europea fabricaron un reactor anaeróbico para el tratamiento de las aguas residuales procedentes de las pyme del sector alimentario.

Tecnologías industriales

La producción de alimentos genera gran cantidad de aguas residuales contaminantes. La Directiva europea sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas ha establecido normas estrictas que determinan la calidad de las aguas residuales vertidas por estas empresas. El problema reside en que el tratamiento de estas aguas tiene un coste muy elevado. Además, cuanto más pequeña es la empresa, más caro le resulta este proceso. En Europa, más del 99 % de las empresas del sector alimentario son pyme. La digestión anaeróbica consta de una serie de procesos biológicos en los cuales los microorganismos degradan materia biodegradable en ausencia de oxígeno. Se trata de una solución ecológica y eficaz. Sin embargo, los reactores anaerobios disponibles son escasos y su coste y mantenimiento son elevados. En la iniciativa PHASEPLIT (Two-phase acid/gas anaerobic reactor for industrial wastewater of food & drink SME industries), financiada con fondos europeos, se reunieron científicos de los sectores industrial y de investigación con el propósito de desarrollar un reactor anaeróbico para aguas residuales descentralizado y específico para las pyme. La digestión anaeróbica presenta diversas ventajas frente al tratamiento aeróbico tradicional, ya que genera biogás, sustancia que se puede transformar in situ en electricidad y calor. En PHASEPLIT se estudiaron las limitaciones de este tipo de reactores para el uso en pyme. La técnica diseñada consistía en un proceso anaeróbico con dos fases. En la primera, las bacterias degradan azúcares y aminoácidos y transforman sus productos en metano y dióxido de carbono. La generación de biogás permite cubrir su propio consumo de energía y genera un excedente de energía renovable útil para otros procesos. Además es asequible para las pymes. Con esta nueva técnica, las pyme podrán cumplir la normativa europea y reducirán la contaminación orgánica presente en agua dulce. Se espera que los resultados obtenidos en el proyecto PHASEPLIT contribuyan a alcanzar el objetivo europeo que dicta que, en el año 2020, el 20 % del consumo de energía debe proceder de fuentes renovables. Además, este método podrá aplicarse para el tratamiento de aguas residuales en otros sectores industriales como el químico, el farmacéutico y el textil.

Palabras clave

Aguas residuales, reactor para aguas residuales, alimentario, pyme, digestión anaerobia, PHASEPLIT

Descubra otros artículos del mismo campo de aplicación