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Misshaping by Words. Literary Caricature between Texts, Images, and Mental Models

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Cuerpos distorsionados en la literatura italiana desde el Renacimiento hasta el siglo XX: una historia de la representación de las emociones

Así como una imagen puede exacerbar rasgos seleccionados para representar a un personaje y convertirse en una caricatura, las descripciones verbales de la figura humana pueden constituir «caricaturas literarias».

Sociedad

Una caricatura deforma el cuerpo y su piel social. Al deformar y exagerar rasgos visuales, la caricatura amplía la percepción de los hechos y los sentimientos, descubre aspectos ocultos de la realidad y desvela un conocimiento poco convencional sobre el mundo. Las palabras también pueden ser distorsionadas Desde que la caricatura se popularizó en los siglos XVI y XVII como medio para ridiculizar a figuras públicas y políticos, se han llevado a cabo numerosos estudios sobre esta forma de expresión. A pesar de ser un híbrido entre los códigos visuales y verbales, la dimensión textual de la caricatura ha sido pasada por alto. Investigadores de la Universidad Queen Mary de Londres han empezado a restablecer este equilibrio y «han puesto de relieve que, en los textos literarios, existen descripciones de la figura humana basadas en la distorsión, la deformación y la exageración de características y rasgos», comenta el doctor Paolo Gervasi, coordinador del proyecto Marie Curie MISWORD, financiado con fondos europeos. A lo que añade: «Funcionan exactamente igual que las caricaturas visuales y, por lo tanto, pueden definirse como “caricaturas literarias”». El doctor Gervasi, a través del empleo de la analogía y la superposición entre estos retratos verbales y las caricaturas visuales, ha desarrollado una teoría para describir este fenómeno literario y rastrear la historia de la presencia de las caricaturas en la literatura italiana desde el Renacimiento hasta el siglo XX. Dos caricaturas verbales muy notables Un ejemplo muy provocador de cómo la caricatura constituye un instrumento de desmitificación de la realidad, una posibilidad divergente de representación, es cuando Miguel Ángel se describe a sí mismo como feo, desdentado, enfermo y deforme. «De esta manera, destruye la máscara de la idealización que el artista renacentista forja de sí mismo», explica el doctor Gervasi. Miguel Ángel también define sus obras de arte como «garabatos» y «títeres», obligándonos a pensar en un David deforme, una Capilla Sixtina ridícula. «Muchos siglos después, cuando los caricaturistas y los escritores representan a Mussolini como un cuerpo distorsionado, bestial y retocado, están haciendo en gran medida lo mismo», continúa el doctor Gervasi. Los escritores deconstruyen las modalidades convencionales de representación, mostrando que existe una realidad en conflicto con la oficial. Ambos ejemplos son representaciones de proyecciones emocionales sobre las figuras representadas. «Se puede percibir el estado emocional y psíquico del artista: la frustración social de Miguel Ángel, la ira y la agresión de los artistas antifascistas». Evolución del estudio en un atlas europeo de formas emocionales El investigador de MISWORD descubrió que la caricatura no es la herramienta progresista e ilustrada que tenía en mente al principio, sino un artefacto emocional muy ambiguo. La respuesta a la controvertida tarea de definir la caricatura consistió en acotar el ámbito de la investigación a un período histórico concreto, el período fascista de Italia. «Esto me ha ayudado sobremanera a superar las dificultades de definición y conceptualización. El problema general ha adoptado una forma más definida, y en concreto, ha sido posible explicar la complejidad», concluye el coordinador. El doctor Gervasi quiere intentar desarrollar un método para identificar cómo la representación del cuerpo humano está ligada a las emociones y cómo su representación está influida por diferentes contextos históricos sociales y políticos. Su sueño es poder construir una especie de atlas europeo de formas emocionales. El estudio MISWORD ha ayudado a comprender las emociones más bajas que agitan a una sociedad y cómo se procesan, gestionan y representan los conflictos emocionales. Esto tiene una gran importancia para el presente, posiblemente en una de las épocas más saturadas emocionalmente de la historia.

Palabras clave

MISWORD, caricatura, emoción, Renacimiento, caricatura literaria, texto

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