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Biocombustible: la otra fuente de energía alternativa

Los combustibles fósiles tradicionales, por ejemplo el carbón y el petróleo, son fuentes de energía no renovables que generan peligrosos contaminantes. El biocombustible es una fuente de energía alternativa que ofrece numerosas ventajas. La investigación europea se ha propuesto como objetivo la mejora en la conversión del biocombustible en una forma utilizable de gas bruto, mediante la aplicación de materiales catalíticos.

Energía

Los problemas vinculados con la producción de energía a través del consumo de combustibles fósiles se conocen desde hace tiempo. Durante varios años las investigaciones se han centrado en identificar fuentes de energía sostenibles y menos problemáticas. El biocombustible es una de esas posibilidades. Se ha generado a partir de fuentes biológicas (es decir, organismos vivos como por ejemplo cultivos agrícolas, árboles, etc.) y puede adoptar forma gaseosa, líquida o sólida. La explotación de los biocombustibles requiere una nueva tecnología y una nueva actitud del consumidor con objeto de lograr el éxito a escala global. Científicos de Suecia, España, Finlandia y Países Bajos han combinado sus conocimientos especializados en un proyecto de investigación financiado por Europa, que se propone mejorar la eficacia de la extracción de energía de los biocombustibles. Los métodos actuales de gasificación de biocombustibles para producir gas bruto con una calidad lo suficientemente elevada como para ser utilizado en motores son poco eficaces y generan –como subproductos– depósitos de alquitrán en el gasificador. Los depósitos de alquitrán se van acumulando a lo largo del tiempo y requieren limpiezas periódicas del gasificador y de los conductos situados entre el gasificador y el motor. La investigación se ha centrado en el desarrollo de una nueva técnica para convertir el alquitrán acumulado en componentes útiles del gas con la ayuda de materiales catalíticos. Como ensayo se construyó una unidad de 100kWh de conversión de biomasa en electricidad. Se incorporó un convertidor de alquitrán de flujo invertido (RFTC) como parte del nuevo proceso. Se aplicó el método SPA (adsorción de fase sólida), propuesto como norma internacional de análisis del alquitrán. La disminución de los componentes de azufre y cloro del alquitrán se obtuvo mediante la catalización a través de dolomita y materiales basados en níquel. Los resultados de esta investigación pueden ayudar al desarrollo de nuevos reactivos de limpieza del gas que ofrezcan reducciones de coste y una mayor eficacia térmica, de modo que Europa pueda liderar el proceso de producción de energía a partir de combustibles alternativos.

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