Alimentación infantil producida por algas
Durante mucho tiempo, el aceite de hígado de bacalao se daba a los niños como un remedio popular para la prevención o tratamiento de muchas enfermedades. Hoy se usa como un suplemento de la alimentación debido a que contiene grandes cantidades de ácidos grasos polinsaturados (PUFA). Estos elementos orgánicos químicos son esenciales para el crecimiento de varios tejidos en el cuerpo humano. Por ejemplo, uno de los PUFA, el ácido del docosahexanoico (DHA) puede encontrarse en grandes cantidades en la materia gris del cerebro humano y en la retina del ojo. Aunque las fuentes más conocidas de PUFA son los aceites del pescado marino de aguas frías y la yema del huevo, aceites ricos en PUFA también son producidos por algas. Esta fuente ha permanecido sin explotar debido a dos razones principales. En primer lugar, las algas no pueden ser comidas por humanos y en segundo lugar, hasta ahora no estaba claro si su producción sería aprovechable para propósitos comerciales. El proyecto PUFATECH se enfocó en la producción de PUFA contenidos en aceites procedentes de las algas y demostró que pueden producirse sobre una base comercial. Se realizó un amplio trabajo de investigación para investigar los factores que influyen en el procedimiento de cultivo así como para determinar las condiciones óptimas de fermentación, cosechado y procesamiento del aceite. Finalmente, un análisis de la relación costo/beneficio reveló que la producción de aceite rica en PUFA es aprovechable. Se estima que se necesitan 100 a 500 toneladas de DHA para la alimentación infantil y la industria farmacéutica por año para producir productos que benefician el desarrollo apropiado del cerebro y la visión en la infancia así como ayuda en la prevención de arteriosclerosis.