Detección rápida de la contaminación de los cereales por hongos
La guía de buenas prácticas agrarias (GAP) constituye un importante arma en la lucha por defender nuestro suministro de alimentos frente a una serie de amenazas. Los granos y cereales son especialmente susceptibles a la contaminación por micotoxinas T-2 y HT-2, y la GAP debe complementarse con unos procedimientos de control efectivos. Las micotoxinas T-2 y HT-2 son producidas por los hongos de clase Fusarium langsethiae y Fusarium sporotrichioides. El trabajo desarrollado por el instituto noruego de veterinaria en el proyecto DETOX-FUNGI ha reducido de forma considerable el tiempo necesario para detectar F. langsethiae y F. sporotrichioides. Se usa una técnica de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) para identificar la huella de ADN de los Fusarium culpables. Se puede aplicar a diferentes clases de cereales, antes o después de la cosecha. Además de ser más rápido, el nuevo método también es capaz de detectar concentraciones mucho más bajas de los hongos peligrosos. Así mismo, hay pruebas que demuestran la relación entre el grado de infección por F. langsethiae y F. sporotrichioides y los niveles de micotoxinas T-2 y HT-2 medidos en el laboratorio. El instituto nacional de veterinaria desea obtener la patente para la nueva técnica y firmar acuerdos con laboratorios internacionales para su explotación. También se están realizando esfuerzos para informar a la comunidad científica a través de publicaciones en revistas. Toda la cadena de suministro de cereales, desde los propios agricultores a los fabricantes de alimentos y los consumidores finales, pueden beneficiarse de este avance. Más información sobre la técnica, el Instituto Nacional de Veterinaria y el proyecto DETOX-FUNGI en: http://detox.ba.cnr.it(se abrirá en una nueva ventana)